Jovenes por siempre, Carmelitas de Corazón, Creciendo juntos. Ecuador en la Mitad del Mundo

domingo, abril 17, 2011

Apoyo a ISAMIS - Desde El Dalvador


Desde El Salvador

Saludos amados hermanos y hermanas
Hasta esta tierra bendita regada por la sangre de insignes mártires como nuestro santo obispo Mons Oscar Arnulfo Romero llegan las noticias de vuestra resistencia y justa demanda por una iglesia viva y comprometida. Alabamos al equipo de sacerdotes, religiosos, religiosas, pero sobre todo de laicos y laicas bien despiertos por una pastoral liberadora como la que durante este tiempo han llevado adelante animados por tan insigne Pastor Mons Gonzalo.
He leído y escuchado mucho sobre ustedes y me llama mucho la atención la acción del ciudadano Presidente Don Rafael Correa, que valiente mandatario.
Dios les libre de los heraldos del "nuevo evangelio". Mientras les animo a continuar su resistencia les aseguro mis pobres oraciones así como la solidaridad de esta porción del rebaño de Cristo que por su gracia presido.
Continúen con los ideales de Jesús de Nazaret como lo enseñara hace tiempo Don Leonidas Proaño, Don Helder Camara, Dom Pedro Casaldáliga y más cerca de ustedes Don Gonzalo.
Unidos en la lucha NO NOS MOVERAN

+Luis Quintanilla
Obispo
Iglesia Católica Apostólica Salvadoreña

4 comentarios:

Polo dijo...

Claro, un cura cismatico que se salio de la Iglesia y se hizo ordenar obispo. De que vale el apoyo de una "autoridad" que no es de la Iglesia ni de Ecuador????

Unknown dijo...

“Bienaventurados los que
padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino
de los cielos. Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os
persigan y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y
alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos porque así
persiguieron a los profetas que fueron antes de vosotros”.
Mateo 5:10-12

Anónimo dijo...

Quintanilla...a vos ya te movieron por guerrillo...

Roberto Vk dijo...

...
Estamos otra vez en pie de testimonio,
¡San Romero de América, pastor y mártir nuestro!
Romero de la paz casi imposible en esta tierra en guerra.
Romero en flor morada de la esperanza incólume de todo el Continente.
Romero de la Pascua latinoamericana.
Pobre pastor glorioso, asesinado a sueldo, a dólar, a divisa.

Como Jesús, por orden del Imperio.
¡Pobre pastor glorioso,
abandonado
por tus propios hermanos de báculo y de Mesa...!
(Las curias no podían entenderte:
ninguna sinagoga bien montada puede entender a Cristo).

Tu pobrería sí te acompañaba,
en desespero fiel,
pasto y rebaño, a un tiempo, de tu misión profética.
El Pueblo te hizo santo.
La hora de tu Pueblo te consagró en el kairós.
Los pobres te enseñaron a leer el Evangelio.
...

Pedro Casaldáliga