Jovenes por siempre, Carmelitas de Corazón, Creciendo juntos. Ecuador en la Mitad del Mundo

lunes, septiembre 19, 2011

Lo más atroz de las cosas malas de la gente mala es el silencio de la gente buena. - Mahatma Gandhi

 Tomado de MISION JUCAE  (link) Lo reproducimos para no olvidar las malas intenciones de la gente mala.
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Luego de que ha pasado algún tiempo, en el cual pensábamos que todo saldría bien y se llegaría a una verdadera reconciliación vemos que Satanás sigue paseándose por la provincia de Sucumbíos de muchas formas, pero sobre todo en forma de mentiras, injurias y calumnias; y, toma el nombre de Dios para los actos más bajos que cualquier mente maquiavélica podría imaginar y sobre todo financiados por intereses externos a nuestra gente.

Algunos indignados y sorprendidos amigos nos han hecho llegar un pasquín "anónimo", en el cual lo único que se puede rescatar es la calidad y el diseño de primera, el cual debió haber costado su dinerito $$$$ para su publicación y que debió haber sido financiado por gente pudiente.  Lo no rescatable es todo su contenido, por un lado la exagerada labor que "cumplieron" los Heraldos y por el otro lado: la más infame cochinada de mentiras e injurias que difaman la labor de los Carmelitas en donde, con fotos "robadas" que estaban en las computadoras que los Heraldos tomaron de las oficinas administrativas y que nunca devolvieron al igual que los carros que utilizaron en su huida y las finanzas de las cuales nunca dieron cuentas, ahora son utilizadas para mancillar el buen nombre de la gente buena, digo buena porque todos los conocen así en Sucumbíos.

Es hora de pedir a la Iglesia y sus representantes que tomen decisiones, que de una vez por todas lleven a nuestro pueblo hacia la reconciliación poniendo un alto a toda esta barbarie, como es posible que entre hermanos se den estas cosas, ¿o es que no son hermanos?, si no son hermanos que salgan de donde nunca fueron bienvenidos, que regresen a sus parroquias peluconas en donde se sienten bien y la gente compra su tranquilidad de conciencia con diezmos y aportes económicos, nuestro pueblo es un pueblo sano y libre de malicia, no necesitamos la salvación a coste de la desunión.



Símbolos de nuestro Pueblo junto al fuego que convoca y que es cotidiano en cada familia

Sacerdotes en jornadas de integración con la gente del Pueblo, colaborando en dinámicas, sainetes y festividades
El Pastor de su pueblo como camino hacia el Padre en el árbol de la Vida

Inculturados en la realida del Pueblo


































El Santo Padre Benedicto siendo limpiado por un aborigen Australiano
¿Porqué es Satanizada esta la ceremonia Indígena de la Amazonía? ¿porqué no es un Papa?

jueves, septiembre 15, 2011

PERDÓNALES, PORQUE NO SABEN LO QUE HACEN

(Tomado del Blog de ISAMIS)

Perdónales, porque creen hacer bien y siembran maldad. Perdónales, porque creen defender a tu pueblo y lo destruyen. Perdónales, porque creen decir la verdad y dicen mentiras y calumnias. Perdónales, porque creen amar y odian. Perdónales, como perdonó Jesús a los que lo mataban, porque no sabían lo que hacían. (Lc.23, 33)
 
Es fácil engañar al que no sabe ni conoce, es fácil publicar fotos de momentos lúdicos o de un hecho particular y aislado y presentarlas como hechos reales de una realidad global eclesial o provincial, es fácil presentar como cierto lo que es falso movidos por un único propósito, distorsionar la realidad, para escandalizar, confundir, y dividir, y así poder triunfar. Esta era la consigna utilizada por Julio César, estadista y militar romano de los años 104-44 a.c. y que luego utilizaron los romanos cuando dominaron media Europa, y que siguen aplicando sin ningún temor a Dios, todos aquellos que buscan poder, prestigio, control y dominio. ¿No será esto lo que está pasando en Sucumbíos de parte de algunos misioneros sin vocación y sin experiencia misionera, que en lugar de ser fieles a los hechos históricos del pasado y de seguir construyendo la iglesia sobre lo construido (1 Cor.3, 10) dan la vuelta a la verdad, para que aparezca como cierto lo que es falso, con el único fin de dividir y ganar a la fuerza un espacio de poder que nunca han tenido? Esa fijación y obsesión enfermiza de cambiar los hechos reales para que aparezca otra cosa en base a la mentira, los chismes y la calumnia, es propia de todo fanatismo.

El pasado veinte de marzo, un reportero de televisión, preguntaba si era cierto que en cuarenta años de vida de ISAMIS, no se había hecho nada por la educación, ni se había construido una sola capilla. Al preguntarle de dónde sacaba tales afirmaciones, su respuesta fue tajante, “en la marcha blanca organizada por los heraldos”. Pero cuál sería mi sorpresa, cuando hoy me entregan una hoja a todo color con tantas falsedades como afirmaciones hacen al pie de fotos sacadas de su contexto y una larga lista de obras realizadas en la administración de Monseñor Gonzalo, pero que ellos dicen “cero obras”, para indicar que en cuarenta años no se hizo nada. Con esta afirmación están diciendo al mundo que no conocen el Vicariato de San Miguel de Sucumbíos, y que sus fuentes de información son secas y contaminadas.

1.- Cero orfelinatos dicen. Cómo pueden decir semejante mentira cuando todo Sucumbíos conoce la labor del Hogar Infantil (orfelinato), que por más de veinte años ha servido a salvaguardar la vida y la dignidad de niños y niñas con alto riesgo de abuso, y a ofrecer un hogar a tiernos niños abandonados. Larga sería la lista y el testimonio de niños adoptados en Bélgica, Suiza, Francia, España, y en el propio Ecuador. El Hogar Infantil por falta de apoyo de los Heraldos se convirtió en una de las polémicas más difundida en los medios, y ellos mismos terminaron entregando al gobierno, explicando por una emisora local, que esto era lo correcto, ya que la iglesia debe dedicarse a tareas más espirituales, acabando así, con uno de los signos más emblemáticos de misericordia con los más pobres y débiles, los niños y niñas que la iglesia no puede olvidar si quiere ser fiel al Señor Jesús.

2.- Cero iglesias y capillas. Otra afirmación fruto de la ignorancia del que no conoce ni la historia ni la realidad de los varios cientos de comunidades cristianas asentadas en toda la geografía de esta Provincia Amazónica del Ecuador, de las que más del noventa por ciento cuenta con una capilla, en la que se celebra semanalmente la fe y los sacramentos. Tocará hacer un poco de historia para enseñar a los que no saben y para agradecer a Dios, la vida de estas comunidades, fortaleza de la Iglesia en Sucumbíos. Dejo para un segundo comentario la dinámica que se siguió en su construcción, y el estado en que se encuentran en la actualidad, dato este, que Monseñor Gonzalo se encargó de que se entregara personalmente al P. Ricardo del Campo.


Iglesia La Inmaculada – Cascales

Iglesia Virgen del Carmen – Luz y Vida

Capilla de San Salvador

Capilla Nuestra Señor del Cisne Km. 65
Iglesia de la Troncal hace dos años

Iglesia de Lumbaqui

Y más de doscientas capillas, sencillas, pero señales de una iglesia viva y comprometida con su fe.

lunes, septiembre 12, 2011

UN PASTOR CON MUCHO AMOR




"No temeré mal alguno porque Tú estarás conmigo; Tu vara y Tu cayado
me infundirán aliento"
Salmo 23:4


El escritor H. W. Mclaughlin cuenta que visitó Israel y conversó con
un viejo pastor. Pensando en el Salmo 23, McLaughlin le preguntó al
pastor cómo usaba él su cayado para consolar y guiar a las ovejas.
El anciano dijo que durante el día, siempre llevaba el cayado
atravesado sobre los hombros de manera que las ovejas puedan verlo.
De alguna manera eso las tranquiliza y les asegura la presencia y
protección del pastor.

Luego explicó que si les sorprende la oscuridad antes de que haya
podido llevar al rebaño a un lugar de descanso seguro para pasar la
noche, o si quedasen atrapados en medio de la niebla y las ovejas no
pudiesen ver el cayado, camina despacio al tiempo que golpea el
suelo con el cayado. Aunque las ovejas no pueden ver el cayado, sí
pueden oír los golpes, y por lo tanto siguen la dirección del
sonido, conscientes de que su pastor va delante de ellas.

La palabra inspirada de Dios es para nosotros lo que el cayado es
para las ovejas; es decir, nos asegura la presencia, protección y
provisión de Dios de día y de noche. A veces vemos su guía muy
claramente en las Escrituras. Sin embargo, otras veces hemos de
escuchar con especial atención al Espíritu de Dios cuando nos habla
a través de las Escrituras.

El Espíritu de Dios nos dará la seguridad de que nuestro Pastor,
aunque no podamos verlo, siempre está con nosotros.

martes, septiembre 06, 2011

El gusto de vivir


Felices los que saben reírse de sí mismos;
Porque nunca terminarán de divertirse.

Felices los que saben distinguir una montaña de una piedra;
Porque evitarán muchos inconvenientes.

Felices los que saben descansar y dormir sin buscar excusas;
Porque llegarán a ser sabios.

Felices los que saben escuchar y callar;
Porque aprenderán cosas nuevas.

Felices los que son suficientemente inteligentes como para no
tomarse en serio:
Porque serán apreciados por quienes los rodean.

Felices los que están atentos a las necesidades de los demás sin
sentirse indispensables;
Porque serán portadores de alegría.

Felices los que saben mirar con seriedad las pequeñas cosas y con
tranquilidad las cosas grandes;
Porque irán lejos en la vida.

Felices los que saben apreciar una sonrisa y olvidar un desprecio;
Porque su camino estará pleno de sol.

Felices los que piensan antes de actuar y rezan antes de pensar;
Porque no se turbarán en lo imprevisible.

Felices los que saben callar y ojalá sonreír cuando se les quita la
palabra, se los contradice o cuando les pisan los pies;
Porque el amor comienza a penetrar en su corazón.

Felices los que son capaces de interpretar con benevolencia las
actitudes de los demás;
Porque conocen el valor de la caridad.

Felices los que saben reconocer al Señor en todo lo que encuentran;
Porque habrán hallado la paz y la verdadera sabiduría.

Si tienes fe en Dios, asume el compromiso de ser cada día más
amoroso, más bueno, más humilde, más justo, y podrás cumplir todos
los compromisos adquiridos. Él te apoyará y nunca estarás solo(a).