Jovenes por siempre, Carmelitas de Corazón, Creciendo juntos. Ecuador en la Mitad del Mundo

lunes, agosto 13, 2012

POR SI PUEDE AYUDAR…


La inspiración final de este  “código” no puede ser otra que la palabra, el comportamiento, el estilo  de Jesús de Nazaret.
Este  “código” yo lo violo innumerables veces, pero sé que si no lo tuviera como referencia, la cosa fuera bastante  peor..!
Miguel Matos s.j
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NO TE EXCUSES
Acepta la crítica…si hay excusa, ya saldrá y si no sale o no hay… no pasa nada.
¿Quién te obliga a ti a ser intachable?
Qué aburrimiento…

NO RECLAMES
Si hay que hacer algo y lo puedes hacer tú, hazlo tú… si no te es posible hacerlo tú o si quien debe hacerlo no lo hace…cálatelo tranquilo.

NO INDISPONGAS A NADIE CONTRA NADIE
Si hay cosas que deben saberse, que se sepan cuando se deben saber y… si no se hacen públicas, mejor… de esas cosas “escandalizables”  ya hay demasiado en el mundo.

HAZ SIEMPRE EL INTENTO DE COMPRENDER POSITIVAMENTE LOS COMPORTAMIENTOS DE LOS  DEMÁS
Vas a encontrarte verdaderas sorpresas...

SIENTE EL SABOR DE PERDONAR  SIN PREOCUPARTE POR EL GRADO DE RACIONALIDAD O DE APROBACIÓN QUE TENGA EL GESTO
Ya verás.

TRATA DE QUE AL FINAL SEAS TÚ MISMO QUIEN TE JUZGUES
Tú debes tener la última palabra aprobatoria o condenatoria.  Lo juicios de los demás no los desprecies, pero relativízalos al máximo… supongo que Jesús no perdió un segundo de sueño cuando le dijeron “glotón, borracho, amigo de prostitutas”

TRATA DE QUE TE QUEPAN EN LOS DEDOS DE UNA MANO LAS COSAS  QUE TE PREOCUPAN, QUE TE INQUIETAN
Las otras cosas… déjalas ser. ¿Por qué te tienen que mortificar tantas cosas con las que otros armonizan tranquilamente?

HAZ LAS COSAS  QUE TE HACEN INMENSAMENTE FELIZ SIN DAÑAR A NADIE
Eso es lo que quiere nuestro Papá Dios.

AMA CON TODAS TUS FUERZAS A TODO EL MUNDO ESPECIALMENTE A  LOS MÁS NECESITADOS EN TODOS LOS SENTIDOS, Y AUNQUE NI LOS CONOZCAS, CON  UN AMOR EFICAZ, QUE DÉ FRUTOS TANGIBLES.
Y que el  sentirte  amando te haga feliz

CUANDO TE “CRUCES LA MIRADA” CON PAPÁ DIOS SI NO LO VES SONRIÉNDOTE MISERICORDIOSAMENTE, AUNQUE TÚ TE  ESTÉS SINTIENDO COMO LO MÁS DESPRECIABLE DEL MUNDO, CONVÉNCETE,… QUE ESE AL QUE ESTÁS MIRANDO NO ES AL VERDADERO DIOS
Ese es Uno de esos “monstruos divinos” que  nosotros fabricamos con una facilidad asombrosa.

BUENO… Y… SÉ LIBRE, LO UNICO IMPORTANTE ES EL VIVIR APASIONADO POR DIOS Y POR LOS DEMÁS…

Miguel Matos s.j

viernes, julio 27, 2012

UNA CLASE INOLVIDABLE



Una  mañana cuando nuestro nuevo profesor de "Introducción al Derecho" entró en la clase lo primero que hizo fue preguntarle el nombre a un alumno que estaba sentado en la primera fila:  

¿Cómo te llamas?
"Me llamo Juan, señor".
¡Vete de mi clase y no quiero que vuelvas nunca más! - gritó el desagradable profesor.  

Juan estaba desconcertado. Cuando reaccionó se levantó torpemente, recogió sus cosas y salió de la clase. 

Todos estábamos asustados e indignados pero nadie dijo nada.
Está bien. ¡Ahora sí! ¿Para qué sirven las leyes?...

Seguíamos asustados pero poco a poco comenzamos a responder a su pregunta:

"Para que haya un orden en nuestra sociedad"   

"¡No!" contestaba el profesor  

"Para cumplirlas"

"¡No!"  

"Para que la gente mala pague por sus actos"

"¡¡No!! 

¿Pero es que nadie sabrá responder esta pregunta?!"... 

"Para que haya justicia", dijo tímidamente una chica.  

"¡Por fin! 

Eso es... para que haya justicia.  

Y ahora ¿para qué sirve la justicia?"

Todos empezábamos a estar molestos por esa actitud tan grosera.  Sin embargo, seguíamos respondiendo: 

"Para salvaguardar los derechos humanos"

"Bien, ¿qué más?", decía el profesor.

"Para discriminar lo que está bien de lo que está mal"...

"Para premiar a quien hace el bien."Ok, no está mal pero... respondan  a esta pregunta:   ¿actué correctamente al expulsar de la clase a Juan?....

Todos nos quedamos callados, nadie respondía.  

"Quiero una respuesta decidida y unánime"

¡¡No!! - dijimos todos a la vez.
¿Podría decirse que cometí una injusticia?
 ¡Sí!

¿Por qué nadie hizo nada al respecto? 

¿Para qué queremos leyes y reglas si no disponemos de la valentía para llevarlas a la práctica? 

Cada uno de ustedes tiene la obligación de actuar cuando presencia una injusticia. 

Todos.  ¡No vuelvan a quedarse callados nunca más!  

Vete a buscar a Juan- dijo mirándome fijamente.
Aquel día recibí la lección más práctica de mi clase de derecho.


Cabe agregar.....

"Todo lo necesario para que triunfe el mal, es que las personas de bien no hagan nada al respecto".

lunes, julio 16, 2012

No es más que un hasta luego...

“No hay muerte, hay mudanza. Y del otro lado te espera gente maravillosa”
[Facundo Cabral]

Por un amigo que infundía día a día su optimismo y alegría, siempre dispuesto a colaborar y un ejemplo de ser humano.

Recuerdo cuando estuvimos en Pto. del Carmen de "Misiones", cuantas bromas, cuanta inocencia de juventud, cuantas ganas de vivir, solo por el puro gozo de vivir y ayudar al prójimo.

Héctor amigo, saluda de nuestra parte a los que se nos adelantaron, al Eugenio Rivadeneira tu gran amigo, a la María de los Angeles Arroba la de la linda sonrisa, al P. Jesús Arroyo nuestro profeta y a todos los seres queridos que de seguro ya te salieron al encuentro y ahora están compartiendo el gran gozo de la Resurrección.

Un abrazo a la distancia, como siempre, de seguro harás buena liga con el Arroyo y les gastarán bromas (como dice el Vini) a las Santas Teresas.

miércoles, julio 11, 2012

Un hombre viejo y un perro

Cuidado! ¡Casi tocaste ese auto de costado! Me gritó mi padre. "¿Es que no puedes hacer nada bien?"

Esas palabras me dolieron más que un golpe. Volví mi cabeza hacia el anciano sentado en el asiento junto a mí, desafiándome a contestarle. Se me hizo un nudo en la garganta, y aparté los ojos. No estaba preparada por otra pelea.

"Yo vi el auto, papá. Por favor, no me grites cuando manejo."

Mi voz fue medida y firme,  que sonaba mucho más calmada de lo que realmente me sentía.

Mi padre me miró furioso, después volvió su cabeza y se mantuvo callado. En casa lo dejé enfrente del televisor y fui afuera para componer mis pensamientos. Había oscuras y pesadas nubes en el cielo, prometiendo una lluvia. Un trueno distante retumbó como si fuera el eco de mi agitación interna. ¿Qué puedo hacer con él?

Mi padre había sido leñador en el estado de Washington y en Oregon. Había disfrutado de vivir al aire libre y le gustaba medir su fuerza contra el poder de la naturaleza. Había entrado en agotadoras competiciones de leñadores, y a menudo ganaba. Los estantes de su casa estaban llenos de trofeos que probaban su habilidad.

Pero los años pasaron implacables. La primera vez que no pudo levantar un pesado tronco, hizo una broma sobre eso; pero luego el mismo día lo vi afuera solo, tratando de levantarlo. Se volvió irritable cada vez que alguien le hacía bromas sobre estar envejeciendo, o cuando no podía hacer algo que hacía cuando era joven.

Cuatro días antes de cumplir sesenta y siete años, tuvo un ataque al corazón. Una ambulancia lo llevó al hospital mientras el paramédico le hacía resucitación para mantener la sangre y el oxígeno circulando.

En el hospital, lo llevaron corriendo al cuarto de operaciones. Tuvo suerte, sobrevivió. Pero algo en el interior de papá, murió. El gusto por la vida desapareció. Obstinadamente se negaba a seguir las órdenes del doctor. Las sugerencias y los ofrecimientos de ayuda eran rechazados con sarcasmo e insultos. El número de visitantes disminuyó, y finalmente cesaron. Papá quedó solo.

Mi esposo Dick y yo le pedimos que venga a vivir con nosotros a nuestra pequeña granja. Esperábamos que el aire libre y la atmósfera de granja le ayudaran a ajustar su vida.

Una semana después de venir, ya me arrepentí de la invitación. Nada le parecía satisfactorio. Criticaba todo lo que yo hacía. Me sentí frustrada y deprimida. Pronto me di cuenta que estaba desahogando mi rabia con Dick. Empezamos a discutir y pelear.

Alarmado, Dick buscó al pastor y le explicó la situación. El pastor nos dió citas de consejería para nosotros. Al final de cada sesión, él oraba, pidiendo a Dios que calmara la turbada mente de papá.

Pero los meses pasaban y Dios guardaba silencio. Había que hacer algo y era yo la que lo tenía que hacer.

Al día siguiente me senté con la guía telefónica y llamé a cada una de las clínicas mentales que había en el libro. Expliqué mi problema a cada una de las voces llenas de simpatía que me contestaron.  Justo cuando estaba perdiendo la esperanza, una de esas amables voces de repente exclamó, "¡Recién leí algo que podría ayudarla! Déjeme ir a buscar el artículo..."

Escuché mientras ella leía. El artículo describía el sorprendente estudio hecho en una clínica geriátrica. Todos los ancianos pacientes estaban con tratamiento por depresión crónica. En todos ellos sus actitudes mejoraron en forma excepcional cuando se les dio la responsabilidad de cuidar un perro.

Fui a la municipalidad a ver los perros ofrecidos en adopción.  Después que llené un formulario, un oficial uniformado me llevó a los corrales de los perros. El olor a los desinfectantes inundó mi nariz cuando entré a las filas de jaulas. Cada una contenía de cinco a siete perros. Los había de pelo largo, enrulado, unos negros y otros con manchas que saltaban, tratando de alcanzarme. Los fui estudiando uno por uno pero los rechacé a todos por distintas razones, demasiado grande, o demasiado chico, o demasiado pelo, etc. Cuando llegué al  último corral, un perro desde la esquina más alejada se paró con dificultad, caminó hacia el frente de la jaula y se sentó. Era un pointer, una de las razas aristócratas del mundo de los perros. Pero éste era una caricatura de la raza.

Los años habían puesto en su cara y hocico un poco de gris. Los huesos de sus caderas sobresalían en triángulos desiguales. Pero fueron sus ojos que atraparon mi atención. Calmados y límpidos, me observaban fijamente.

Apuntando al perro, pregunté, ¿Qué me dice de éste? El oficial miró, y sacudió su cabeza, intrigado. "El es un poco raro. Apareció no se sabe de dónde, y se sentó en el portón del frente. Lo entramos,  pensando que quizá alguien viniera a reclamarlo. Eso fue hace dos semanas y nadie ha venido. Su tiempo termina mañana". Hizo un gesto, como que no se puede hacer nada.

Mientras las palabras entraban a mi mente, me volví al hombre con horror... "¿Quiere decir que lo van a matar?"

 "Señora", dijo dulcemente, "Es el reglamento. No hay lugar para todos los perros que nadie reclama."

Miré al pointer otra vez. Sus calmados ojos marrones esperaban mi decisión. "Lo tomaré", dije. Y manejé hasta casa con el perro sentado en el asiento delantero a mi lado. Cuando llegué a casa, toqué la bocina dos veces. Lo estaba ayudando a bajar del auto cuando papá apareció en el porche del frente... “¡Mira lo que te traje, papá!”  dije entusiasmada.

Papá miró, y puso una cara de disgusto. “Si yo quisiera un perro lo hubiera buscado. Y hubiera elegido uno mejor que esta bolsa de huesos. Quédate con él, yo no lo quiero.” Agitó su brazo despectivamente y empezó a caminar hacia la casa.

El enojo creció dentro de mí. Me apretaba los músculos de la garganta  y sentía latidos en las sienes. “¡Es mejor que te acostumbres a él, papá, porque se queda con nosotros!”
Papá me ignoró... “¿Me escuchaste, papá?” Grité. A estas palabras papá se volvió enojado, con sus manos apretadas a sus costados, con sus ojos entornados con odio.

Estábamos parados mirándonos fijamente como duelistas, cuando de repente, el pointer se soltó de mi mano. Fue cojeando despacio hasta mi padre y se sentó frente a él. Entonces muy despacio, cuidadosamente, levantó la pata delantera.

La quijada de mi padre tembló mientras se quedó mirando la pata levantada. La confusión reemplazó la ira de sus ojos. El pointer esperaba pacientemente. De pronto, papá estaba arrodillado, abrazando el animal.

Fue el principio de una cálida e íntima amistad. Papá lo llamó Cheyenne. Juntos, él y Cheyenne exploraron el vecindario. Pasaron largas horas caminando por polvorientos caminos. Iban a las orillas de los rápidos ríos, a pescar sabrosas truchas, pasando largos momentos de reflexión. Incluso comenzaron a ir juntos a la iglesia los domingos, mi padre sentado en un banco y Cheyenne echado silencioso a sus pies.

Papá y Cheyenne fueron inseparables a través de los tres años siguientes. La amargura de mi padre se desvaneció, y él y Cheyenne hicieron muchos amigos.

Entonces, una noche, muy tarde, me extrañó sentir la fría nariz de Cheyenne revolviendo nuestras frazadas. Nunca antes había entrado a nuestro dormitorio en la noche. Desperté a Dick, me puse el salto de cama y corrí al cuarto de mi padre. Papá estaba en su cama, con una faz serena. Pero su espíritu se había ido silenciosamente  en algún momento durante la noche.

Dos días más tarde, mi dolor se hizo todavía más profundo cuando descubrí a Cheyenne tendido muerto junto a la cama de papá. Envolví su cuerpo en la alfombra sobre la cual siempre había dormido. Mientras Dick y yo lo enterrábamos cerca de su lugar favorito de pesca, le agradecí silenciosamente por la ayuda que me había dado para devolver a mi padre la paz y tranquilidad.

La mañana de funeral de papá amaneció nublada y sombría. Este día se ve de la misma manera que yo me siento, pensé, mientras caminaba hacia la línea de bancos de la iglesia reservados por familia. Estaba sorprendida de ver la cantidad de amigos que papá y Cheyenne habían hecho, que llenaban la iglesia. El pastor comenzó su elogio del difunto. Fue un tributo para papá y para el perro que había cambiado su vida.

Entonces el pastor citó Hebreos 13:2. “No dejes de dar hospitalidad a forasteros, porque haciéndolo, algunos han recibido ángeles sin saberlo.” “Muchas veces he agradecido a Dios por haberme enviado un ángel,” dijo.

Entonces me di cuenta, y el pasado cayó todo en su lugar, completando un rompecabezas que no había visto antes: aquella amable y simpática voz que me leyó aquel artículo sobre el estudio en la clínica geriátrica.   La inesperada aparición de Cheyenne en el lugar de los perros para adopción. Su calmada aceptación y completa devoción a mi padre y la proximidad de sus muertes.

Y de repente, comprendí. Me di cuenta que, ciertamente, Dios había contestado mis plegarias en busca de su ayuda.


La vida es muy corta para hacerse dramas por cosas sin importancia, así que:

RIE CON FUERZA, AMA CON SINCERIDAD Y PERDONA RAPIDAMENTE.
VIVE MIENTRAS ESTES VIVO.
PERDONA AHORA A AQUELLOS QUE TE HACEN LLORAR.
QUIEN SABE SI TENDRAS UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD.

sábado, junio 30, 2012

"Él está con nosotros ¿quién contra nosotros?"

Y la vida se impone, la definitiva... la plenitud se va haciendo claridad en la vida del Arroyo, cada vez más sorprendido como solía hacerlo entre nosotros, ante las pequeñas cosas que nos rodean... cuánto más ante la plenitud de Dios en su vida... Ya te veo hermano "como un niño pequeño en manos de su Padre" así dice el salmista... "Ven Bendito de mi Padre" te repetirá el Nazareno y tu certeza de AMOR será regocijo total por un Dios infinitamente tierno que traspasará tu profunda mirada y te acurrucará en su regazo. Anda Arroyo, disfruta de lo que tan bien conoces porque lo practicaste: el AMOR, anda y siéntete libre, bromea y tómale el pelo a tus amigas Teresa y Teresita, que tienes mucho que hacer en el cielo... haciendo el bien en la tierra. De nosotros, los 4ever, y me imagino Isamis, ocds y demás... no te preocupes, estaremos atentos y pro-activos como nos quieres, esto es de Dios y si "Él está con nosotros ¿quién contra nosotros?" Descansa trotamundos que el cielo necesita de tus ocurrencias y nosotros queremos llevarte dentro y desde allí volvernos a abrazar.

viernes, junio 29, 2012

POR UN AMIGO QUE SE VA




Hemos estado siguiendo día a día las noticias referentes al estado de salud de nuestro querido Padre Jesús. Es muy grande la pena, el dolor y la impotencia que tenemos al saber que no podemos hacer nada por la condición de nuestro queridísimo amigo a quien llegamos a tener tanto afecto, con quien compartimos momentos de tanta felicidad, alegría y paz espiritual. Se nos hace tan difícil entender que una persona tan buena y de excepcionales cualidades personales y sacerdotales pueda ser llevada de este mundo.
Él no se va a ir porque siempre permanecerá en nuestras mentes, en nuestros recuerdos de esos días que pasamos en Sucumbíos. Nos consideramos muy afortunados de haberle conocido, de haberle tenido en nuestro hogar metido en nuestra cocina y preparando su famosa tortilla española, de haber tratado de moderar mis ímpetus de "tigre" que se volvía tierno al hablar en público. Imposible olvidar nuestro viaje a La Bonita para verlo compartir con la gente del pueblo que tanto le amaba, e imposible olvidar esas homilías pensadas de una manera tan sistemática y pronunciadas con tanta dulzura y concreción, ajustando las enseñanzas del evangelio a la realidad que debemos vivir los cristianos en este mundo de hoy, en el que hay tantos que le queríamos de verdad y le admirábamos, aunque también hay los sepulcros blaqueados y fariseos, gente mezquina que no supo reconocer en él las virtudes que le sobraban para ser la cabeza de la Iglesia en Sucumbíos.
No lo vamos a olvidar nunca, porque es el hermano que se nos adelanta, el misionero que se entregó y dio todo por los pobres, el verdadero sacerdote seguidor de Cristo y su palabra. Si vamos a llorar por su ausencia aunque nos imaginemos que nos reprocharia con esa sonrisa tan franca y abierta y diría que los tigres no lloran. Fuerte abrazo.

miércoles, junio 27, 2012

El Dar y Recibir Consuelo I

 "La palabra consuelo es hermosa. Significa 'ser con el que está solo'(solus). Brindar consuelo es una de las maneras más importantes de cuidar del otro. La vida está tan llena de dolor, tristeza y soledad que con frecuencia nos preguntamos qué podríamos hacer para aliviar los inmensos sufrimientos que vemos.

Podemos y debemos ofrecer consolar a la madre que perdió a su hijo, al joven que contrajo sida, a la familia que se le incendió la casa, al soldado que fue herido, al adolescente que está pensando en suicidarse, al anciano que se pregunta por qué tiene que seguir viviendo.

Consolar no significa quitar el dolor, sino estar junto al que lo sufre y decirle: 'No estás solo. Yo estoy contigo. Juntos podemos llevar nuestra carga. No tengas miedo. Yo estoy aquí'. Eso es consuelo.
Todos necesitamos tanto darlo como recibirlo".

Henri Nouwen. Pan Para El Viaje.

martes, junio 26, 2012

Palabras de Aliento: La Prueba de Nuestra Fe II


"La fe no probada puede ser una fe genuina, pero es, sin duda, una fe débil, y probablemente mientras esté sin pruebas ha de permanecer enana. 

La fe nunca prospera más que cuando todas las cosas le son contrarias: las tormentas son sus entrenadores y los relámpagos son sus iluminadores. 

Cuando en el mar reina calma, extiende como quieras las velas, la nave no marchará hacia su puerto, pues en un mar dormido la quilla duerme también. Deja que los vientos soplen furiosamente y que las aguas se agiten, pues es así como el barco podrá llegar al puerto deseado, aunque se balancee de un lado al otro, y aunque su cubierta se lave con las olas, y el mástil cruja bajo la presión de las infladas velas.

Ninguna flor tiene un azul tan hermoso como las que crecen al pie de los helados ventisqueros. Ninguna estrella brilla más que las que fulguran en el cielo polar; ninguna agua tiene un gusto más agradable que la que corre por el desierto de arena, y ninguna fe es tan preciosa como la que vive y triunfa en la adversidad. 

La fe probada trae experiencia. Si no hubieses estado obligado a pasar por los ríos, no habrías creído en tu debilidad; si no hubieses sido sostenido en medio de las aguas, nunca habrías conocido la potencia de Dios. La fe cuanto más se ejercita en la tribulación, más crece en firmeza, en seguridad y en intensidad. La fe es preciosa, y su prueba es preciosa también".

C. H. Spurgeon. Lecturas Matutinas. La prueba de vuestra fe

lunes, junio 25, 2012

Palabras de Aliento: La Prueba de Nuestra Fe


"En los caminos de la fe no existen líneas rectas porque la gracia, por principio, es oscilante y la voluntad de Dios, por ser gratuidad, es desconcertante.

No hay solución cierta o automática para afrontar los altibajos imprevisibles de la enfermedad. Sólo hay una respuesta: aceptar con amor lo que venga, sea lo que fuere. Este es el secreto de la paz.

No sabemos qué hay detrás de la pared (y la pared se llama tiempo), pero sí conocemos a Aquel 'en cuyas manos está nuestro destino' (Sal. 30), y eso basta. Vivir en la fe significa aceptar con amor lo que cada momento nos depara imprevisiblemente. 

En resumen, el secreto de la paz está en aceptar con fe y amor las eventualidades oscilantes que la enfermedad puede traerme a cada momento como expresión de la voluntad permisiva del Padre". 

Ignacio Larrañaga. Las Fuerzas de la Decadencia

martes, junio 19, 2012

Vigilia por nuestro amigo P. Jesús Arroyo OCD


"No te inquietes por las dificultades de la vida,
por sus altibajos, por sus decepciones,
por su porvenir más o menos sombrío.
Quiere lo que Dios quiere.
 
Ofrécele en medio de inquietudes y dificultades
el sacrificio de tu alma sencilla que,
pese a todo, acepta los designios de su providencia.
 
Poco importa que te consideres un frustrado
si Dios te considera plenamente realizado, a su gusto.
Piérdete confiado ciegamente en ese Dios que quiere para sí
y que llegará hasta tí aunque jamás lo veas.
 
Piensa que estás en sus manos, tanto más fuertemente cogido,
cuanto más decaído y triste te encuentres.
 
Vive feliz, te lo suplico, vive en Paz.
 
Que nada te altere.
 
Que nada sea capaz de quitarte tu paz,
ni la fatiga psíquica, ni tus fallos morales.
 
Haz que brote y conserva siempre sobre tu rostro, una dulce sonrísa,
reflejo de la que el Señor continuamente te dirige.
 
Y en el fondo de tu alma coloca, antes que nada,
como fuente de energía y criterio de verdad,
todo aquello que te llene de la PAZ de Dios.
 
Recuerda:  cuanto te reprima e inquiete es falso.
 
Te lo aseguro en nombre de las leyes de la vida 
y de las promesas de Dios.
 
Por eso cuando te sientas apesadumbrado, triste,
 ADORA y CONFIA! 
 
  (Theilard de Chardin)
 

viernes, junio 15, 2012

¡Señor.....si yo me olvido de ti, nunca te olvides de mí !

Ayúdame a decir la verdad delante de los fuertes y a no decir mentiras para ganarme el aplauso de los débiles.
Si me das fortuna, no me quites la razón
Si me das éxito, no me quites la humildad.
Si me das humildad, no me quites la dignidad
Ayúdame siempre a ver la otra cara de la medalla, no me dejes inculpar de traición a los demás por no pensar igual que yo.
Enséñame a querer a la gente como a mí mismo y a no juzgarme como a los demás. No me dejes caer en el orgullo si triunfo, ni en la desesperación si fracaso.
Más bien recuérdame que el fracaso es la experiencia que precede al triunfo.
Enséñame que perdonar es un signo de grandeza y que la venganza es una señal de bajeza.
Si me quitas el éxito, déjame fuerzas para aprender del fracaso, si yo ofendiera a la gente, dame valor para disculparme y si la gente me ofende, dame valor para perdonar.
¡Señor.....si yo me olvido de ti, nunca te olvides de mí !
[Mahatma Gandhi]

lunes, marzo 26, 2012

32 Años presente en la lucha

"... ¡Qué hermoso será el día en que una sociedad nueva,
en vez de almacenar y guardar egoístamente,
se reparta, se comparta y se divida, y se alegren todos,
porque todos nos sentimos hijos del mismo Dios! ..."

 (Homilia del  27 DE ENERO DE 1980)

martes, enero 31, 2012

EL CUERPO GRITA... LO QUE LA BOCA CALLA



La enfermedad es un conflicto entre la personalidad y el alma. Muchas veces...

El resfrío "chorrea" cuando el cuerpo no llora.
El dolor de garganta "tapona" cuando no es posible comunicar las aflicciones.
El estómago "arde" cuando las rabias no consiguen salir.
La diabetes "invade" cuando la soledad duele.
El cuerpo "engorda" cuando la insatisfacción aprieta.
El dolor de cabeza "deprime" cuando las dudas aumentan.
El corazón "afloja" cuando el sentido de la vida parece terminar.
El pecho "aprieta" cuando el orgullo esclaviza.
La presión "sube" cuando el miedo aprisiona.
Las neurosis "paralizan" cuando el niño interior tiraniza.
La fiebre "calienta" cuando las defensas explotan las fronteras de la inmunidad.
Las rodillas "duelen" cuando tu orgullo no se doblega.
El cáncer "mata" cuando te cansas de vivir.
¿Y tus dolores callados? ¿Cómo hablan en tu cuerpo?
La enfermedad no es mala, te avisa que te estás equivocando de camino.

Me parece bonito compartir este mensaje:
EL CAMINO A LA FELICIDAD NO ES RECTO.
Existen curvas llamadas EQUIVOCACIONES
Existen semáforos llamados AMIGOS
Luces de precaución llamadas FAMILIA

Y todo se logra si tienes:
Una llanta de repuesto llamada DECISIÓN
Un potente motor llamado AMOR
Un buen seguro llamado FE
Y abundante combustible llamado PACIENCIA.

(Gracias Cris Salazar)
De: Pablo Nissi 

viernes, diciembre 23, 2011

LA NAVIDAD Y LA CRUZ.. Por Mahatma Gandhi


Reflexión de Gandhi sobre la Navidad. Si deseamos a los demás “Felices Navidades” sin dar a estas palabras un sentido profundo, este deseo será una simple fórmula vacía. Hasta que el anhelo de paz no quede satisfecho y hasta que no hayamos librado nuestra civilización de la violencia, Cristo aún no ha nacido...Cristo vivo, significa cruz viva. Sin ella, la vida no es más que una muerte agitada.
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A pesar de que cantemos “Gloria a Dios en lo alto de los cielos y paz en la tierra…”, hoy no hay en la tierra ni gloria a Dios ni paz.

Hasta que el anhelo de paz no quede satisfecho y hasta que no hayamos librado nuestra civilización de la violencia, Cristo aún no ha nacido.

Entonces no pensaremos en Navidad solamente como un aniversario, sino también como en un acontecimiento que puede realizarse toda nuestra vida.

Lo importante es vivir la vida que nunca se para, que continuamente marcha hacia la paz.

Si, por tanto, deseamos a los demás “Felices Navidades” sin dar a estas palabras un sentido profundo, este deseo será una simple fórmula vacía.

Los que no quieren la paz para todos los hombres, tampoco la quieren para sí mismos, ya que no es posible alcanzarla si, contemporáneamente, no existe por parte de todos el mismo intenso deseo de paz.

Es posible, por cierto, sentir paz incluso en un ambiente de lucha, pero sólo a condición de sacrificarse y crucificarse para que desaparezcan las causas de los conflictos.

Así que, como el nacimiento de Cristo es un acontecimiento, la cruz es también un acontecimiento en esta vida de lucha.

Por esta razón, nosotros no tenemos derecho a pensar en la Navidad sin pensar en la muerte en cruz.

Cristo vivo, significa cruz viva. Sin ella, la vida no es más que una muerte agitada.


Mahatma Gandhi