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domingo, agosto 25, 2013

Homenaje a Leónidas Proaño


 
El hermano Leónidas Proaño, pastor y profeta
El mural  de 1998 en Pucahuaico, Ecuador, es un homenaje a mi hermano Monseñor Proaño, que muestra su caminar junto a los pueblos indígenas del Ecuador. Junto a él está la hermana Nelly Arrobo, quien siempre le acompañó y el padre Pepe Gómez Izquierdo, de Guayaquil y la hermana Genoveva de las Lauritas, junto a ellos está la hermana Nelsa Curbelo, que pertenecía a las congregación de Hermanitas de Jesús, hoy en Guayaquil, es la comunidad de vida y fraternidad junto a los pueblos indígenas. Monseñor Proaño está junto a una niña celebrando la Vida y el compromiso con Jesús en  su testimonio de vida. Proaño quiso ser enterrado en Pucahuaico y asi se hizo. Con el mural quise dejar en el lugar el mensaje de quien siempre fue fiel servidor de su pueblo siguiendo el camino de Jesús.
 
 
Conocí personalmente a Proaño en 1974 en el Seminario Mayor de Medellín, Colombia,  y desde ese momento, acompañándolo en sus luchas en Ecuador junto a los hermanos indígenas en defensa de la tierra, su identidad y valores, sociales y espirituales; nos sentimos hermanos en el mismo camino que fuimos recorriendo y compartiendo en América Latina.
 
El Obispo Proaño era un profeta de nuestro tiempo que anunciaba y denunciaba desde la fe las injusticias, eso le llevó a tener problemas dentro de la misma iglesia y ataques de algunos obispos que no comulgaban con Proaño su compromiso con los pobres.
 
El Vaticano le nombro un observador para ver la Pastoral que desarrollaba en la Diócesis de Riobamba, acusada por la oligarquía de ser subversivo.
 
Proaño fue uno de los obispos precursores en Medellín y Puebla, buscando renovar en la iglesia su compromiso desde el Evangelio y hacer realidad el Concilio Vaticano II.
 
El 12 de agosto de 1976 nos encontrábamos reunidos en la Casa de la Santa Cruz en Riobamba cuando un batallón del ejército Ecuatoriano invadió la casa en el encuentro de Obispos Latinoamericanos, sacerdotes y asesores que acompañábamos el encuentro, fuimos acusados de ser subversivos y llevados al cuartel San Ignacio en Quito, antiguo seminario jesuítico que vendieron a las fuerzas armadas.
 
Son muchos los recuerdos y anécdotas vividas, pero lo más significativo de todo fue cuando separaron a Monseñor Proaño del grupo y lo llevan aparte para interrogarlo y acusarlo de un encuentro subversivo. Su respuesta fue: “Sí, tenemos lo más subversivo que puedan imaginar, los Santos Evangelios”, que nos guía en nuestro camino de la iglesia.
 
 
Un grupo fuimos expulsados al día siguiente del Ecuador y nos dejaron de noche en la frontera colombiana en Ipiales, ahí fuimos a un convento de hermanas que nos recibieron y pudimos dormir y ver la forma de regresar a Riobamba.
 
Los obispos, sacerdotes y asesores que estábamos presos tuvimos mucha solidaridad entre nosotros y esperábamos que la nunciatura tuviera una acción y protesta ante el gobierno de la dictadura ecuatoriana, sin resultado. Muchos obispos al ser liberados tuvieron que salir del país.
 
Con Proaño compartíamos como hermanos las angustias, esperanzas y la fuerza de la oración y le prometí hacer un Mural para la Catedral de Riobamba que representa al Cristo de Poncho, a las comunidades, profetas y mártires de nuestro tiempo, como Monseñor Romero, el Cardenal Arns, Don Helder Cámara, Pedro Casaldáglia, entre otros y la casa de la Santa Cruz en Riobamba.
 
En el Año 1985 propuse a Proaño a la candidatura del Premio Nobel de la Paz y se desarrolló una intensa campaña en Ecuador como en otros países del mundo, en especial América Latina. Era importante ese reconocimiento a nivel internacional para fortalecer la pastoral de su diócesis. Se vivió con mucha fuerza y esperanza, más allá si le daban el Premio Nobel o no, lo importante fue la gran participación popular y apoyo de otros pueblos que reconocían en Proaño la voz profética
Proaño nos dejó como testimonio su coherencia entre el decir y el hacer, como esos grandes místicos que anuncian y denuncian el camino que nos señala nuestro Señor.
 
Se humildad, durante los años que nos conocimos nunca le escuche una queja de todos sus sufrimientos, asumió su cruz con dignidad y esperanza.
 
En varias oportunidades viajamos juntos a las comunidades indígenas del Chimborazo a compartir con la gente y escucharla, siempre fue una voz serena y firme, los pueblos son los constructores de sus propias vida y de su historia.
 

lunes, abril 15, 2013

Tradición, Familia y Propiedad - por Edgar González Ruiz


El conservadurismo de Juan Pablo II y el radicalismo de la derecha religiosa encabezada por Bush están atrayendo las simpatías de grupos que en los años 60 se ubicaban en el extremo ideológico del anticomunismo de corte católico, como es Tradición, Familia y Propiedad, que opera en países de América Latina, Europa y Estados Unidos.

Algunas de las facciones y grupos en que se ha subdividido hoy en día esa organización, comparten con los movimientos “provida” su lucha contra el laicismo y contra la libertad y diversidad sexual, a la vez que apoyan de manera entusiasta la guerra de Irak y la lucha del gobierno estadounidense contra gobiernos y políticos de la izquierda en todo el mundo.

Anticomunista y preconciliar

Tradición, Familia y Propiedad, fue fundada en 1960 en Brasil por Plinio Correa de Oliveira (1908-95), quien desde los años 30 era activo participante en movimientos de la extrema derecha católica, abogado, diputado y profesor universitario de Sao Paulo, que trazaba sus orígenes en la corte del último emperador brasileño, Dom Pedro II, y por el sacerdote jesuita Walter Marieux, quien fue director del secretariado internacional de las Congregaciones Marianas.

Luego de su fundación, TFP se extendió en Argentina, Australia, Brasil, Bolivia, Canadá, Costa Rica, Ecuador, Paraguay, Perú, Portugal, España, Uruguay y Venezuela, entre otros países. En 1990 estaba presente en 22 países y estableció como su órgano oficial de difusión la revista Catolicismo, a la vez que identificó como uno de sus principales libros de culto Revolución y Contrarrevolución, escrito por su fundador.

En Portugal, ha adoptado el membrete de Centro Cultural Reconquista; en Canadá el de Young Canadians for a Christian Civilization; en Bolivia, Jovenes Bolivianos pro Civilizacion Cristiana; en Francia, Association Française pour la Défense de la Tradition, Famille et Propriété. En España, TFP ha adoptado varios nombres, como Tradición Familia y Propiedad Covadonga, SOS Familia, Asociación Cultura Santísima Virgen de Fátima, Centro Cultural Reconquista y Caballeros de la Virgen del Nuevo Mileno. En el Reino Unido hay también un grupo local de TFP que ha organizado protestas contra la “televisión inmoral”.

De acuerdo con Searchlight (marzo de 2003), Thomas Monaghan, caballero de Malta, fundador de Pizzas Domino y promotor del activismo conservador en Centroamérica, ha mantenido cordiales relaciones con Tradición, Familia y Propiedad, organización “fascista” que, señala Searchlight, apoyó a los gobiernos militares de Pinochet en Chile y de Videla en Argentina.

En Argentina uno de sus fundadores fue el profesor Mario Amadeo, del Movimiento Nacionalista Argentino, quien fue embajador de su país en Brasil (1967) y en las Naciones Unidas, y luego fue miembro del Consejo Pontificio de Justicia y Paz. Uno de sus dirigentes fue Cosme Beccar Varela, miembro de una de las principales familias de ese país y socio de una de las mayores firmas de abogados en Argentina.

En Brasil, TFP ha recibido el apoyo de personajes de la aristocracia, como el Príncipe Bertrand de Orleáns y Braganza, quien en mayo de 2001 visitó Miami invitado por la Comisión de Estudios Por la Libertad de Cuba. Antes, había estado en Washington, donde dictó conferencias en las que “analizó y denunció las actuales estrategias de las izquierdas políticas y eclesiásticas continentales, con el papel protagónico de Cuba comunista, de las narcoguerrillas colombianas y de otros movimientos revolucionarios.”

Bertrand posee el título de Príncipe Imperial de Brasil, siendo hermano y heredero del Príncipe Don Luis, actual Jefe de la Casa Imperial de Brasil. Ambos son tataranietos del último Emperador de Brasil, Don Pedro II. El Príncipe Don Bertrand desciende de la Casa Real de Francia y, en línea directa, de San Luis IX de Francia (1214-1270), el Santo Rey Cruzado. Nacido en Mandelieu, Francia, en 1941, estudió en el Colegio de los Jesuitas de Río de Janeiro y se graduó de abogado en la Escuela de Leyes de la Universidad de São Paulo, Brasil. Su padre, Don Pedro Henrique de Orleáns y Braganza -quien hasta su fallecimiento fue el Jefe de la Casa Imperial de Brasil- confió la formación social y política de Bertrand al Profesor Plinio Corrêa de Oliveira. Al igual que su hermano, Luis, Bertrand es un destacado miembro de TFP, además de que “Fiel a la doctrina tradicional de la Iglesia, toma parte en numerosos movimientos que defienden la vida del ser humano desde el momento de la concepción.”

En Colombia, un comunicado emitido en enero de 1999 por las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) citaba los siguientes datos acerca de actividades paramilitares por parte de TFP:

“La Unión de Bananeros de Antioquia -Uniban- había realizado en 1986 contactos con Ytzhak Maerot Shoshani, representante de una empresa israelí, que suministraba material bélico al Ministerio de Defensa de Colombia. Por intermedio de Soshani llegó al país el mercenario Yair Klein, representante de una empresa que ofrecía asesorías en materia de seguridad. Su arribo no fue registrado en extranjería. El israelí dictó cursos de entrenamiento en Puerto Boyacá, a los paramilitares, que al poco tiempo serían autores de las masacres de marzo de 1988, en Urabá (La Hondura y La Negra). A su llegada a Colombia, el contacto de Klein en Bogotá había sido el Mayor Isauro Hernández Hernández, miembro de la XX Brigada y de la organización ultraderechista Tradición Familia y Propiedad...”. Por su parte, en 1988 Klein salió de Colombia hacia Honduras, con el fin de dar instrucción a los contras nicaragüenses, patrocinados por Estados Unidos.

A su vez, la Sociedad Colombiana de Defensa de la Tradición, Familia y Propiedad, TFP, publicó en El Tiempo, de Santafé de Bogotá, y en El Universal, de Cartagena, el 31 de mayo de 1995, lo mismo que en el Washington Time, el 22 de junio del mismo año, y en el Diario de Las Américas, de Miami, el 2 de julio de ese año, un desplegado titulado Si el Estado no lucha contra el crimen narco-guerrillero, se dejará dominar por él. En él, TFP exigía a las autoridades colombianas actuar con mayor energía ante el narcotráfico y la guerrilla que, de acuerdo con TFP actuaban conjuntamente. Decía el desplegado que Colombia ha concedido a la guerrilla una “impunidad sistemática”, en lugar de reprimirla “como ordena la ley”.

En México, en los años 60 hubo vínculos entre TFP y un grupo anticomunista violento que fue el MURO, Movimiento Universitario de Renovadora Orientación. Con el triunfo de la derecha en las elecciones del año 2000, exmilitantes del MURO y de sus derivados de los años 70, arribaron a importantes cargos en el gobierno mexicano.

Acerca de la presencia de Tradición, Familia y Propiedad en Costa Rica, en el número de septiembre-octubre de 1998 de Construyendo, leemos que “El martes 18 de agosto, durante una charla en San José de Costa Rica, una señora contó que miembros del grupo Tradición, Familia y Propiedad se le habían llevado a un hijo menor de edad y que le había costado “Dios y ayuda recuperarlo”, dijo, además, que estaba aterrorizada porque el muchacho cumpliría 18 años y Tradición, Familia y Propiedad lo andaba rondando para llevárselo del todo. Al día siguiente, aparecieron dos miembros de Tradición, Familia y Propiedad que, en actitud increíblemente agresiva, dijeron, durante otra charla, ser calumniados y que tenían el apoyo de la jerarquía de la Iglesia en Centroamérica”.

En el mismo artículo se señalaba que “Tradición, Familia y Propiedad es una organización peligrosísima” y advertían sobre su estrategia de presentarse como devotos de la Virgen de Fátima.

Entre sodálites y anticastristas

En Perú, Tradición, Familia y Propiedad ha estado representada por Tradición y Acción por un Perú Mayor y entre los personajes peruanos de los que se ha dicho que han tenido vínculos con TFP se cuenta Francisco Tudela, vicecanciller y primer vicepresidente de Alberto Fujimori. El 11 de mayo de 2003, la publicación Psirrosis (versión electrónica) publicó un reportaje titulado “Nazis en el gobierno. ¿Quién es realmente Francisco Tudela Van Breugel Douglas?”, donde lo definían como un “filonazi convicto y confeso”. Dicho reportaje detallaba que Tudela estudió en el Colegio Marista de San Isidro, “en la época en que apareció el grupo falangista “Escalones Juveniles Nacionalistas”, fundado por Luis Figari. “Precisamente, junto con éste fundó luego Tudela una sucursal de la secta católica de extrema derecha Tradición, Familia y Propiedad”.

Otro articulista peruano (Jack T. Manggio “Secuestradores secuestrados”; mimeo) ha comentado que Figari, quien hoy es célebre como cabeza de los sodálites, era entonces estudiante de Derecho en la Universidad Católica y que junto con Pedro Benvenuto y Murrieta y Jorge Cáceres publicaba la revista Tradición y Acción, órgano de la rama peruana de la ultraderechista Sociedad de Defensa de la Tradición, Familia y Propiedad.

De acuerdo con el mencionado reportaje de Psirrosis: “Alrededor de 1973, aparece en la P.U.C. y Cayetano el grupo de derecha radical "Dios y Patria". En el 74, varias facciones de este movimiento se independizan y toman otros nombres: la política "Confederación Nacionalista de Juventudes", y "Sodalitium Vitae", de índole religiosa. Luis Figari pertenecía a ésta última.”

De acuerdo con esa versión, el Sodalicio tenía vínculos con un grupo de oración llamado “Falange” y la revista Presencia ocupaba el lugar de Tradición y Acción, con la colaboración del sacerdote Harold Griffiths, ya fallecido, y a quien el reportaje mencionaba como asesor espiritual del Sodalicio.

En Uruguay, el grupo Tradición y Acción por un Uruguay Auténtico Cristiano y Fuerte, que se identifica como una derivación de TFP, ha organizado campañas contra Tabaré Vázquez, para “salvar” a ese país del “peligro comunista”. En un desplegado publicado por ese grupo con motivo de las elecciones de noviembre de 1999, se decía que “Tabaré Vázquez está asociado a la "Izquierda Católica" y a comunistas, socialistas y tupamaros” y “se identifica con la utopía marxista de soñar con el advenimiento de un "hombre nuevo", al margen de y contra Dios”.

Luego del triunfo de Tabaré Vázquez en 2004, en otro desplegado publicado en el diario El País, el susodicho Tradición y Acción por un Uruguay Auténtico, Cristiano y Fuerte, responsabilizaba de esa victoria a la cúpula de los partidos tradicionales por haber decretado "el desaparecimiento de la derecha, del anticomunismo" y por "el menosprecio y olvido de los temas candentes relativos a la familia, aborto, uniones homosexuales, a la propiedad y libre iniciativa", opción que “...simplemente no existió" en las recientes elecciones nacionales "porque nadie osó representarla",contrariamente a Estados Unidos "donde los temas de moral social ocuparon papel principal y decidieron la elección".

El escrito criticaba también a la Conferencia Episcopal del Uruguay, por utilizar "un lenguaje laico y terrenal, muy acorde con el usado por la izquierda actual", al abogar, por ejemplo, por "una sociedad más justa y solidaria" y "por un humanismo integral" donde "los excluidos recuperen la dignidad".

Creado en 1999, Tradición y Acción por un Uruguay Auténtico, Cristiano y Fuerte, tiene su sede en Montevideo, en la calle Constituyente 1663, apartamento 502 y uno de sus inspiradores es Gonzalo Guimaraes, quien nació en Mercedes, Uruguay, en 1954, es socio del Círculo de la Prensa del Uruguay, de la Asociación Paulista de la Prensa, en Brasil, y desde 1974, de TFP, además de “investigador asociado en un centro de estudios internacionales de las TFPs, en Säo Paulo, Brasil” (www.amigospais-guaracabuya.o...). También ha sido coordinador del servicio de difusión anticastrista CubDest (www.cubdest.org), que mediante correo electrónico distribuye articulos donde “se analizan, desde Cuba en el Destierro, los más relevantes acontecimientos político-religiosos relacionados con Cuba comunista y con el exilio....”.

Leemos en el currículo de Guimaraes Acquistapace que “se ha convertido en uno de los mayores especialistas en el tema de Cuba comunista, en particular, en lo que dice respecto a las relaciones entre la Iglesia y el régimen de Fidel Castro” y que “además de sus investigaciones y escritos sobre el problema de la Cuba castrista Guimaraes, desarrolla una intensa tarea de asesor de diversas TFPs sobre el mismo tema, habiendo promovido y orientado innumerables pronunciamientos públicos de esas entidades, en sus respectivos países, en favor de la libertad de Cuba”. En noviembre de 1996, Guimaraes asesoró a la Sociedad Chilena de Defensa de la Tradición, Familia y Propiedad (TFP), “en su exitosa campaña de denuncia del dictador Castro y su régimen opresivo, por ocasión de su presencia en la VI Cumbre Iberoamericana”; campaña anticastrista que alcanzó gran repercusión internacional”.

Según reportó La República, a fines de septiembre de 2004, TFP organizó un operativo político vía e-mal, de carácter mundial, contra Tabaré Vázquez, de tal suerte que “El 2 de octubre Montevideo se vio invadido por miles de esos e-mails”. Añade esa publicación que “El telefonista y secretario de este grupo es Fernando Montabone”.

En Venezuela, en marzo de 2004 se mencionaban (www.gobiernoenlinea.ve) entre los personajes con antecedentes en TFP a los alcaldes de los municipios de Baruta y Chacao, al este de Caracas, personajes que “Al parecer...aún no se desprenden de su militancia juvenil neonazi en grupos como el tenebroso y afortunadamente exiguo “Tradición, Familia y Propiedad”...”.

Cabe recordar que, con motivo del asalto a la embajada de Cuba en abril de 2002, el munícipe de Baruta, Enrique Carriles Radonski, fue procesado por el valiente fiscal Danilo Anderson, quien en 2004 sería asesinado en un atentado terrorista.

Se ha denunciado, una y otra vez, la intervención de TFP, al lado de otros grupos ultraderechistas en algunos de los principales movimientos contra el gobierno de Hugo Chávez.

En Chile, Juan Antonio Montes dirigió TFP durante más de diez años, de 1985 a 1997. Sin embargo, dicha organización sufrió una escisión y Montes fundó Acción Familia. Entrevistado en 2001 por Catolicismo (que se publica en Brasil), Montes explicaba así las motivaciones de la nueva organización: “ Actualmente Chile está sufriendo -igual que muchas otras naciones de nuestro Continente- una verdadera revolución de carácter fundamentalmente cultural. Tal revolución pretende subvertir todas formas de vida y de pensamiento de pensar de nuestros compatriotas. Como ellas se constituyen en los hogares, al calor de las tradiciones familiares, los anticatólicos procuran de inicio destruir, o por lo menos deteriorar, a la família. Si esta es sólida, la Revolución Cultural no logrará modificar fácilmente las mentalidades. Es por eso que el primer objetivo de la Revolución Cultural consiste en acabar con la familia cristiana. Acción Familia se opone categóricamente a esos propósitos revolucionarios.”

Ante Catolicismo, Montes se refería en ese tiempo al “honor” que tenía Chile de contarse entre los pocos países donde no se permite el divorcio, pero lamentaba que la Cámara de Diputados ya había aprobado un proyecto de ley para permitirlo, lo cual ocurrió con el apoyo “de muchos parlamentarios católicos que no toman en serio la doctrina de la Santa Iglesia...”.

Como se ha mencionado, en algunos casos Tradición, Familia y Propiedad se ha distinguido no sólo por sus ideas extremistas, incluso dentro del propio catolicismo conservador, sino también por su apego a las prácticas paramilitares y por sus tácticas sectarias, consistentes en aislar a sus reclutas, generalmente muy jóvenes y provenientes de la aristocracia, del seno de sus familias.

Atentados, exposiciones y misiles

TFP suele enfatizar su vinculación con el culto a la Virgen de Fátima, pretensión que ha sido rechazada por las autoridades de ese santuario. Dicho grupo cultivó relaciones con el obispo cismático ultraconservador Marcel Lefebvre y con el Ejército Azul, de Fátima, organización de carácter devocional, pero imbuida de la mística anticomunista que tuvo en su origen el culto de Fátima.

De acuerdo con un reporte de inteligencia elaborado en Estados Unidos y fechado el 8 de junio de 1982, "Un día típico de los adeptos de TFP comienza a las cinco de la mañana, con dos horas de gimnasia organizada, seguida por clases de adoctrinamiento formadas por largas horas de estudio de los escritos de Plinio Correa, lecturas de la Biblia en latín y en arameo y luego más gimnasia. Los viernes viajan a sus campos de entrenamiento donde reciben adiestramiento en el uso de armas y el combate cuerpo a cuerpo."

Veinte años después, algunas páginas antisectarios de Internet describían así las actividades de TFP: "Su proselitismo suelen realizarlo entre la clase pudiente, especialmente la nobleza; los seguidores deben entregar todos sus bienes y redactar testamente a favor de la sociedad. Sus miembros viven en comunidades y son alejados de sus familias, a las que acaban por no tratar en cuanto no obtienen de ellas más dinero y medios. Realizan campañas de sensibilización moral, contra el aborto o contra programas televisivos, lo cual les reporta abundantes recursos económicos de algunos sectores católicos".

TFP ha sido condenada por varios países por la jerarquía católica, como hizo el 18 de abril de 85 la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil, que denunció su "carácter esotérico", su "fanatismo religioso",, "el culto prestado a su jefe" y la "utilización abusiva del nombre de la Virgen Santísima", rasgos que "no pueden de ninguna manera merecer la aprobación de la Iglesia".

TFP ha enfrentado procesos legales en varios países, como Francia (por la Asociación de Padres Católicos) y España (Sevilla y Barcelona). Fue prohibida en Venezuela, luego de que el 13 de noviembre de 1984 la policía frustró un proyecto de ese grupo para asesinar a Juan Pablo II durante su viaje a ese país.
No era esa la primera vez que se relacionaba a TFP con ataques contra Juan Pablo II, pues a principios de los 80, fueron fotografiados miembros de TFP de esa organización haciendo prácticas de tiro con una fotografía de Juan Pablo II como blanco, durante sus prácticas en campos de entrenamiento de Brasil. En marzo de 1981, los servicios internacionales de prensa reportaron la condena que de ese acto "sacrílego" hizo el cardenal de Río de Janeiro, Eugenio Sales.

El 12 de mayo de 1982, Juan Pablo II sufrió un intento de asesinato por parte del sacerdote lefevrista Juan Fernández Krohn, en su visita a Portugal, y se relacionó a TFP con ese personaje.

Se ha señalado además que a mediados de 1980 miembros el grupo venezolano de TFP “viajaron a los Estados Unidos de Norteamérica con el fin de participar en las acciones conspirativas que la postre dieron con el atentado al Presidente Ronald Reagan en 1981”. (Ernesto J. Navarro: “Tradición, Familia y Propiedad quiso asesinar al Papa en Venezuela”: www.redvoltaire.net).

TFP también ha sido expulsada de Argentina y a partir de la muerte de su fundador ha experimentado varias divisiones.

Como se ha mencionado, en los últimos años Tradición, Familia y Propiedad se ha estado integrando a los movimientos “provida”, de tal suerte que publicaciones de ese corte hablan con simpatía de ese grupo de orígenes preconciliares.

Por ejemplo, La Cruz de California, en agosto de 1998 elogiaba la campaña de ese “grupo laico católico” contra Corpus Christi, la “obra de teatro blasfema cuyo personaje a manera de Cristo es un homosexual que tiene relaciones carnales con sus discípulos”. Por su parte, la Sociedad Norte-Americana de Defensa de la Tradición, Familia y Propiedad, reportaba la campaña “pacifica” de censura contra esa obra en Estados Unidos y en Puerto Rico, al lado de la agrupación América Necesita a la Virgen de Fátima.

En 2002, TFP fue una de las organizaciones que se manifestaron contra la exhibición de la película mexicana El Crimen del Padre Amaro, como ocurrió en Los Angeles, en noviembre de ese año. Como reportó CNI el 18 de ese mes, la película debutó entre gritos de protesta en Los Angeles, cuando un grupo de personas se reunió frente al teatro Galaxy de Hollywood, donde se exhibió el filme, y protestó por lo que considera es una blasfemia contra la Iglesia Católica. "Ellos hicieron un juicio de la Virgen, hicieron un juicio de que la Virgen no se debe respetar y no se debe venerar, ellos fueron los que juzgaron a Dios", dijo a CNN en Español Robert Ritchie, portavoz de la Sociedad Estadounidense para la Defensa de la Tradición, Familia y Propiedad.

A principios de 2003, TFP y la campaña America Nedds Fatima se lanzaron contra la exposición de Alma López, en el Museo de Arte Popular Internacional en Santa Fe, Nuevo México, a la cual “los reportes de prensa la describen como un collage de ordenador representando a la Virgen de Guadalupe vestida con un bikini y sostenida por un angel femenino con el busto descubierto”.

Señalaba la página internet de TFP en Estados Unidos: “Lo que hace esta exhibición especialmente ofensiva es el hecho que la Virgen de Guadalupe es la Patrona oficial de todas las Américas. Es la poderosa intercesora muy apreciada y querida por el pueblo mejicano (sic). Como aparece como una madre en estado de gravidez, se le considera también como la protectora de las criaturas que aún no han nacido.”

“Esta no es una blasfemia cualquiera", declara el Sr. Robert Ritchie, coordinador de la campaña. "Se dirige a la Santísima Virgen, tan querida por los católicos de todas las Américas, por los que luchan contra el aborto. La artista no pudo haber escogido una imagen de Nuestra Señora más querida, para deformarla.”

Ante ello, la “red anti-blasfemia” de TFP organizó contra la exposición de esa obra una campaña “pacífica y legal” mediante volantes, mensajes de correo electrónico e incluso demostraciones públicas y rezos.

Cabe añadir que en otras ocasiones TFP ha exigido la censura por motivos políticos, como ocurrió en mayo de 1999, cuando se opuso a la celebración del juego de béisbol entre la selección nacional de Cuba y los Orioles de Baltimore, por considerarla un símbolo de la posibilidad de que los dos países lleguen a tener relaciones. De acuerdo con un relato de los hechos: “... unos caballeros muy circunspectos, vestidos de negro sepulcral y luciendo en el pecho bandas de seda púrpura con un león rampante, se te acercan para ofrecerte volantes. Pertenecen a la Sociedad Americana de Defensa de la Tradición, Familia y Propiedad (TFP). Están en contra de este juego, y su gravedad de enterradores desentona con el desenfado de los aficionados que pasan en alegres gavillas, sin verlos.” (Sergio Ramírez El béisbol mueve montañas La Jornada jueves 6 de mayo de 1999).

En Buenos Aires, en 2000, se denunció la presencia de grupos extremistas, del corte de TFP, que intentaron censurar una exposición de León Ferraro. A fines de 2004 se registraron nuevos incidentes con motivo de la retrospectiva 1954-2004, de ese pintor, “promovidas en primera instancia por el párroco de la Iglesia del Pilar, Rómulo Puiggari”, que posteriormente fueron apoyadas por “la máxima jerarquía católica mediante un volante distribuido en todas las iglesias y medios de comunicación propios y ajenos”, por el cardenal Jorge Bergoglio. (Emilio Marín “Las afiladas tijeras del cardenal no pudieron con un León” en Argenpress).

Civilización occidental y cristiana, una de las obras de la exposición, muestra la imagen de un Cristo entre misiles de un avión norteamericano, y data de la época de la guerra de Vietnam, que como la de Irak hoy en día despertó en aquel tiempo el entusiasmo de sectores rabiosamente anticomunistas.

En Estados Unidos, TFP es precisamente uno de los grupos que defienden la agresión contra Irak como una “guerra justa”. En la página Web de la Sociedad Norte-Americana de Defensa de la Tradición, Familia y Propiedad podemos leer un trabajo sobre “La Guerra Justa y la Ofensiva Pacifista contra la Soberanía”, fechado el 25 de marzo de 2003 y donde se afirma que “Al mismo tiempo que nuestras tropas luchan con coraje en Irak, las polémicas en torno a la guerra justa y al “unilateralismo” norteamericano continúan. El debate es de suma importancia, porque existe el peligro de que mientras ganemos la guerra terrestre, perdamos la batalla de las ideas en la opinión pública”.

Se critica en ese escrito a los “opositores de la guerra” que “crean un clima emocional que tiende a obstruir el razonamiento claro y a distorcionar (sic) el debate. ... Arguyen que los Estados Unidos no pueden librar la guerra sin la aprobación de las Naciones Unidas y condenan a los Estados Unidos por ser “unilateral”.

En su largo alegato en pro de la guerra de Irak, TFP señala, por ejemplo, que “Según la ley natural la nación no necesita esperar un ataque injusto para ejercer el derecho de defensa propia; una amenaza seria y bien fundada es suficiente para que el país amenazado se defienda mediante un ataque preventivo”. En especial, afirma en la guerra moderna, “dada la existencia de armas de destrucción masiva, el gobierno que esperara a que ocurriera un ataque sería remiso en su deber natural de proteger a su pueblo”. Sostiene asimismo que “las naciones pueden usar la fuerza no sólo en legítima defensa, sino para procurar la reparación de bienes materiales o morales que hayan sido violados”, y que “el derecho de hacer la guerra, que en ciertas circunstancias puede ser un deber, no sólo abarca acciones militares estrictamente defensivas sino que incluye también acciones ofensivas”.

Según TFP, “A pesar de su trágica naturaleza, la guerra da lugar a la práctica de virtudes tales como la fortaleza, la prudencia, la caridad, la abnegación, el heroísmo y el patriotismo”, por lo que la Divina Providencia las utiliza “para ejecutar los decretos de su justicia” y si bien “Las naciones declaran la guerra entre sí por diversas razones. Aún así, las guerras contribuyen invariablemente a los designios de la Divina Providencia. En efecto, sin infringir en modo alguno la libertad humana, la Divina Sabiduría alcanza infaliblemente sus fines con fortaleza y suavidad. Cuando Dios permite las terribles calamidades que trae consigo la guerra, está llevando adelante su plan divino para los hombres en el orden sobrenatural”, además de que, a fin de cuentas, “Las naciones, a diferencia de los individuos, no tendrán vida eterna, por lo tanto son premiadas o castigadas en esta vida... En ocasiones, Dios castiga a ciertas naciones por medio de la acción de otras”. El escrito finaliza rogando a Dios que “garantice a los Estados Unidos coraje en el peligro, constancia en la adversidad y magnanimidad en la victoria”.

miércoles, marzo 06, 2013

El nuevo Papa: ¿dónde está el problema?

El problema de la Iglesia no está en los conflictos de la Curia, sino en la integración y consiguiente pertenencia de la institución eclesiástica al sistema económico que nos ha arruinado y nos está destrozando.

Me explico. En estos días, vísperas del próximo Cónclave que elegirá al sucesor de Benedicto XVI, se habla sin pelos en la lengua de los graves problemas que han motivado lo que está pasando en el Vaticano. Se cuentan historias y hechos truculentos. Y se afirma que los cardenales tienen que elegir a un hombre que ponga orden en la Curia, corte por lo sano con los escándalos morales que allí se cuecen o se permiten y, sobre todo, no tienen más salida honrada que, tal como está la Iglesia, la solución es elegir a un papa que lleve o permita una orientación nueva en la institución eclesiástica. 

Una orientación exigente con la honestidad, la transparencia y la ejemplaridad de la Curia, el clero y los teólogos en el fiel cumplimiento de sus deberes, para ir así promoviendo una renovación del pueblo cristiano, de la fe y de la práctica religiosa en sus diversas y apremiantes exigencias.

Confieso que todo esto me parece excelente, apremiante y necesario. Pero con la misma sinceridad me permito sugerir que el problema más grave, que tiene ahora mismo la Iglesia, está en algo de lo que no se suele hablar y que, sin embargo, es la raíz de los demás problemas. La raíz de los mil chismes y escándalos, que suelen ocupar a los tertulianos religiosos en sus cavilaciones y devaneos, está en otra causa, que es, sin duda alguna, mucho más honda. Porque es la causa que, según sospecho, se refiere al problema que toca fondo en este momento.

¿De qué se trata? Estamos de acuerdo en que el problema, que a todos nos angustia ahora mismo, es la crisis económica y sus muchas conexiones con la política y todo lo que eso abarca, que es bastante más de lo que podemos imaginar. Pues bien, si la raíz de la crisis que sufrimos está en la corrupción económica, ¿no les parece a ustedes sospechoso -al menos sospechoso- que el papado, el Vaticano, los medios que, bien informados por los “vaticanistas”, nos explican lo que pasa, echando mano de los escándalos de obispos y curas, de las intrigas que se viven en la Curia Vaticana, de las luchas por el poder entre los cardenales, resulta sospechoso -digo- que nos hablen de toda esa basura y no digan ni pío sobre lo más fuerte que está pasando en la Iglesia?

¿De qué se trata? Se trata sencillamente del silencio del papa y de la jerarquía ante la crisis que azota a los más pobres y tiene trastornado a medio mundo. Ha habido obispos y sacerdotes que se han quejado de lo mal que están las cosas. La Iglesia ayuda a los necesitados. Todo eso es cierto. Pero con todo eso ni se roza el verdadero problema y la verdadera solución de la crisis. El problema no está en los manejos financieros del IOR, el Banco del Vaticano. EL problema está en que la Iglesia, y otras confesiones religiosas, con sus silencios y conductas, están “legitimando” al sistema económico-político que ha causado la crisis y la mantiene. ¿Europa y España estarían como están si el papa, los cardenales, los obispos, el clero en pleno, se hubieran plantado con firmeza ante lo que están sufriendo tantos millones de personas?

El problema fundamental de la Iglesia no es sólo moral o religioso. Es, sobre todo, el problema de su escandalosa pertenencia al sistema que nos está destrozando. Y no olvidemos que el que calla, otorga. Ésta es la raíz de todo lo demás. Mientras no se ataque esto a fondo, no salimos de la madre de todas las crisis. Cuando Jesús mandó a sus apóstoles a predicar el Evangelio prohibiéndoles que llevaran dinero, y hasta calderilla, sabía lo que hacía. Jesús vio claro que la relación apostolado-dinero no sólo no ayuda a evangelizar, sino que, sobre todo, es un estorbo para el apostolado. El primer estorbo para la Iglesia. Y para la fe en el Evangelio.

José María Castillo

viernes, marzo 01, 2013

¿Habrá una Primavera para el Vaticano?

"La Iglesia necesita un papa que no viva intelectualmente en la Edad Media"

Hans Küng, 01 de marzo de 2013 a las 09:56
 
 
(Hans Küng, en Clarín).- La Primavera Arabe hizo tambalear a toda una serie de regímenes autocráticos. Con la renuncia del papa Benedicto XVI, ¿no sería posible algo similar en la Iglesia Católica, una Primavera Vaticana? El sistema de la Iglesia Católica naturalmente se parece menos a Túnez o Egipto que a una monarquía absoluta como Arabia Saudita. En ambos casos no hay reformas auténticas, sólo concesiones menores. En ambas, se invoca la tradición para oponerse a la reforma.

¿Pero esa tradición es verdadera? La iglesia se mantuvo durante un milenio sin un papado monárquico absolutista del tipo que conocemos hoy. Fue sólo en el siglo XI cuando una "revolución desde arriba", la "Reforma Gregoriana" iniciada por el papa Gregorio VII, nos legó las tres características imperecederas del sistema romano: un papado centralista-absolutista, clericalismo forzoso y celibato obligatorio para los sacerdotes. Los esfuerzos de los concilios de reforma del siglo XV, los reformistas del siglo XVI, la Ilustración y la Revolución Francesa de los siglos XVII y XVIII y el liberalismo del siglo XIX tuvieron un éxito parcial. El Concilio Vaticano II, si bien abordó muchas de las preocupaciones de los reformistas y los críticos modernos, se vio frustrado por el poder de la Curia, el órgano de gobierno de la iglesia.

En 2005, Benedicto mantuvo conmigo una cordial conversación de 4 horas en su residencia de verano de Castelgandolfo en Roma, una de las pocas acciones audaces de su papado. Yo había sido colega suyo en la Universidad de Tubingen y también su más duro crítico. En 22 años, gracias a la revocación de mi licencia de enseñanza eclesiástica por haber criticado la infalibilidad papal, no habíamos tenido el menor contacto privado. Para mí, y para todo el mundo católico, la reunión fue motivo de esperanza. Pero el pontificado de Benedicto se caracterizó por las malas decisiones. El papa irritó a las iglesias protestantes, los judíos, los musulmanes, los indios de América Latina, las mujeres, los teólogos reformistas y todos los católicos partidarios de la reforma.

Los grandes escándalos de su papado son conocidos: uno fue el reconocimiento de la archiconservadora Hermandad Sacerdotal San Pío X del arzobispo Marcel Lefèvre y el del obispo Richard Williamson, que niega el Holocausto. Otro fueron los abusos sexuales de niños y jóvenes por parte de los sacerdotes, de cuyo encubrimiento el papa fue en gran medida responsable. Y también estuvo el caso de los "Vatileaks", que revelaron una espantosa cantidad de intrigas, luchas de poder, corrupción y deslices sexuales en la Curia y que parecen ser la principal razón de la renuncia de Benedicto.

Ahora todo el mundo se pregunta: ¿El próximo papa podrá, pese a todo, inaugurar una nueva primavera para la Iglesia Católica?

En la situación dramática que vive hoy, la iglesia necesita un papa que no viva intelectualmente en la Edad Media, un papa que defienda la libertad de la iglesia en el mundo no sólo dando sermones sino luchando con palabras y hechos por la libertad y los derechos humanos dentro de la iglesia, para los teólogos, para las mujeres y para todos los católicos que quieren decir la verdad abiertamente, un papa que ponga en práctica una democracia apropiada en la iglesia.

Como último teólogo activo en haber participado en el Concilio Vaticano II (junto con Benedicto), me pregunto si, al iniciarse el Cónclave, como ocurrió al comenzar el Concilio, no habrá un grupo de cardenales valientes que enfrenten con firmeza a la línea dura del catolicismo y exijan un candidato que esté dispuesto a aventurarse en nuevas direcciones.

Si el próximo cónclave elige a un papa que siga por el viejo camino, la iglesia nunca experimentará una nueva primavera sino que caerá en una nueva era del hielo y correrá el peligro de convertirse en una secta cada vez más irrelevante.

viernes, febrero 22, 2013

Volviendo a las raíces





En nuestra vida experimentamos una curiosa paradoja: cuanto más avanzamos en edad, más regresamos a los tiempos de la infancia. Parece que la vida nos invita a unir las dos puntas y comenzar a hacer una síntesis final. O quién sabe, el ocaso de la vida con la pérdida inevitable de la vitalidad, con los ritmos más tranquilos y los límites insoslayables de esta última fase, inconscientemente nos lleva a buscar fortalecimiento allí donde todo empezó. La existencia cansada viene a humedecer sus raíces en aquellos comienzos de antaño para intentar todavía rejuvenecer y llegar bien a la travesía final.


Eso fue lo que me ocurrió en esta primera semana de febrero cuando volví a mi tierra, a las viejas tierras (“terre vecchie” como decimos entre los parientes): Concórdia, en el interior de Santa Catarina. La ciudad, así como las ciudades vecinas, son conocidas en todo Brasil por sus productos: ¿quién no compró pollos Sadia de Concórdia, jamón Perdigão de Herval del Oeste, ahumados Aurora de Chapecó y salamis de Seara? Pues todas estas empresas están a pocos kilómetros unas de otras. Es una región rica, de colonos italianos, alemanes y polacos, lugares donde Brasil parece haber funcionado bien. Todo está prácticamente integrado, las casas son elegantes y de colores, el bienestar generalizado y no se conocen favelas como tantas que rodean la mayoría de las ciudades del país. Visitamos a los sobrevivientes de la familia, por parte de mi madre sólo una tía cargada de años y de dolores, por parte de mi padre ya no hay nadie. Sólo quedan primos y primas. La mayoría se fue para las ciudades, uno trabaja en Montreal como creador de juegos de Internet, otro es diplomático y los demás en profesiones liberales. Algunos quedaron en la tierra.

Después, los lugares queridos de la infancia. Ellos marcan nuestra psique porque los llevamos dentro: cada cerro, cada curva del camino, cada cuesta o pendiente y por todos lados amplios horizontes, vislumbrándose las montañas del Río Grande del Sur y las elevaciones de los Campos Gerais de Santa Catarina. La mente infantil exagera en las proporciones. Lo que considerábamos una subida penosa y difícil, no pasa de ser una sencilla cuesta o bajada. Los montes inmensos son sólo lomas. Pero siguen iguales las cañadas profundas, por todos los rincones las piedras que hacían penosa la labor de los colonos: el cultivo del trigo y del maíz. Los parrales tan abundantes, uno en cada casa, prácticamente han desaparecido, pues el vino de calidad se ha vuelto accesible.

Aquí nos sentimos parte del paisaje, aquí están nuestras raíces, el lugar donde empezamos a alimentar sueños, a contemplar las estrellas en las frías noches de invierno y a situarnos en el mundo. Es curioso, cuando tengo que hablar en lugares considerados importantes, como la Asamblea General de la ONU o en Harvard, me remito siempre a ese tiempo remoto de donde vengo, recuerdo al niño de pies descalzos y llenos de niguas que fui, alimentado con mucha polenta y lectura precoz de libros. Por más espléndidos paisajes que haya tenido la posibilidad de contemplar, ninguno es interiormente más bonito que el de mi infancia. Porque ella es única en el mundo. Todo lo que es único en el universo nunca más vuelve a suceder y por eso es intrínsecamente hermoso.

Pero lo que me marca cada vez que visito a mis parientes son las fiestas que improvisan: se come mucho, la comida regional, la polenta, los “radicci”, los distintos tipos de “biscotti” y “cucas alemanas”, la “fortaia”, las masas, los quesos y salamis caseros y naturalmente el churrasco. La mayoría de los que quedaron en la tierra tuvo poca escolarización: hablan una mezcla deliciosa de dialecto véneto y de portugués. La cantilena es la misma, con un fuerte acento italiano, del cual yo mismo nunca me liberé. Las manos duras de fuerte trabajo y los rostros marcados de la lucha por la vida causan fuerte impresión. Y hay entre todos un cariño y una cordialidad que conmueve. Los abrazos son de doblar las costillas y los besos de las primas de más edad, de nuestra edad, son largos y sonoros. De algunas siento el olor de mi propia madre, la misma mirada, la misma forma de poner la mano en la cintura. ¿Quién puede resistir la emoción? Y lloro lágrimas de esas que hacen bien.

Los tiempos vuelven al inicio misterioso de la caminada de la vida. Pero tenemos que seguir adelante. Ellos vienen con nosotros en nuestro corazón, ahora ligero y rejuvenecido porque empapó sus raíces en la esencia de la vida que es la sangre, los lazos, el afecto y el amor.

Leonardo Boff

martes, febrero 05, 2013

Cuatro economías


Frei Betto

La globo-colonización provoca tan enorme desigualdad socioeconómica entre la población mundial, que los datos son escandalosos: cuatro norteamericanos -Bill Gates, Paul Allen, Warren Buffet y Larry Ellisson- poseen juntos una fortuna superior a la del PIB de 42 naciones con 600 millones de habitantes. En el Real Madrid, equipo de fútbol de España, tres jugadores -un brasileño, un inglés y un francés- reciben, juntos, salarios anuales de 42 millones de dólares, equivalente al presupuesto anual de la capital de El Salvador, con cerca de 1.8 millones de habitantes.

No es verdad que todos nacemos iguales, como dice la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Somos desiguales antes incluso del parto. La gestación de una mujer pobre no se puede comparar con la de una rica. Basta comparar el peso de sus bebes y sus defensas orgánicas.

Desde el punto de vista del comportamiento, podemos hablar hoy de cuatro economías:

1) Economía de la necesidad,

2) Economía de la suficiencia,

3) Economia de lo superfluidad y

4) Economía de la opulencia.

Dos terceras partes de la población mundial -4 mil millones de personas- viven inmersas en la economía de la necesidad, pues ni siquiera disponen de alimentación en cantidad y calidad suficiente. En 1960 había en el mundo 1 rico por cada 30 pobres; hoy la proporción es de 1 a 80. Millones de personas sobreviven en función de sus necesidades básicas inmediatas: acceso a lo mínimo de alimentos, de agua, de salud, de vivienda. Tienen suerte cuando encuentran empleo y educación. Es un pueblo condenado al éxodo, a la diáspora, emigrando de una región a otra, llevando consigo todas sus pertenencias. De entre ellos mueren cada día por hambre 24 mil vidas, entre las cuales millares de niños.

La economía de la suficiencia habrá de predominar cuando se hayan reducido las desigualdades y la humanidad conquiste, como anunció el profeta Isaías hace 2,800 años, “la paz como fruto de la justicia” (32,17). Esa economía asegura a cada ciudadano los derechos básicos: alimentación, salud y educación; vivienda, trabajo y transporte; cultura, información y diversión. Es la economía que predomina en los monasterios y conventos, donde nadie es condenado a pasar necesidad y nadie tampoco posee cosas superfluas. Todos los bienes, excepto los de uso personal son socializados -lo que es de uno es de todos-, conforme a lo que dice la Biblia respecto de los primeros cristianos: “Nadie consideraba exclusivamente suyo lo que poseía, sino que todo entre ellos era común (…) Entre ellos nadie pasaba necesidad” (Hechos de los Apóstoles 4,32-34). La economía de suficiencia debería de servir de parámetro y norma para el desarrollo sustentable de las naciones.

La economía de la superfluidad es orquestada por el poderoso engranaje publicitario y favorecida por el acelerado avance tecnológico, que vuelve el producto de hoy obsoleto y descartable mañana. Cuando la tecnología no es capaz de dar un paso adelante en lo que ya está inventado -como se ve en los ejemplos del paraguas o del sacacorchos- recurre a las variantes de “diseño”, de modo que pueda conquistar al consumidor por el aspecto, ya que el mecanismo en sí es invariable. Eso sucede especialmente con el consumo de vehículos de paseo, cuya estética atrae más a los compradores que la potencia del motor, la economía de combustible, la estabilidad y otros aspectos, a los cuales la mayoría ni les presta atención.

El papel de la publicidad es hacer famosa una mercancía y a continuación convertir lo superfluo en necesario. De ese modo miles de consumidores ya no pueden prescindir de ese champú o de aquella marca de refrigerador, recargando sus presupuestos con el consumo innecesario y muchas veces hasta perjudicial para la salud. De esa manera la publicidad invade nuestro universo psíquico, que llega a invertir la relación persona-mercancía. Ésta, realzada por una marca, pasa a darle valor a su comprador. Es como un caballo apreciado por la belleza de sus arreos. El producto pasa a tener más valor que la persona, y ésta sólo es valorada socialmente, y así se siente subjetivamente, en la medida que muestra la marca del producto.

Quizás la más avasalladora economía de lo superfluo hoy día sea la industria de la estética corporal. El culto a la esbeltez del cuerpo, una anticultura deshumanizante, desencadena un enorme gasto de tiempo y de dinero, a causa de la preocupación de parecer hermoso a los ojos ajenos. En una sociedad en que belleza, fama y riqueza son consideradas valores fundamentales, sólo queda la belleza como posibilidad, ya que la riqueza y la fama están restringidas a un círculo hermético.

Son la riqueza y la fama, y también el poder, quienes posibilitan la economía de la opulencia, al alcance del pequeño grupo de privilegiados que hace de su consumo superfluo una forma de ostentación, gastando fortunas con productos y manteniendo un estilo de vida sofisticado. Esa hartura contrasta de tal modo con el nivel de vida medio, que obliga a aquellas personas a protegerse del asedio, del asalto y de la envidia, con un fuerte entorno de seguridad. La economía de la opulencia fetichiza la mercancía, idolatra el mercado, pone el dinero en el lugar de Dios. Y controla el juego de poder en este mundo en que la política es siempre dirigida por la economía. (Traducción de José Luis Burguet.)

lunes, enero 28, 2013

Jesús es la Buena Nueva



En el discurso de Jesús en la sinagoga, Jesús, se dirige, en primer lugar a los pobres. Y Lucas habla de los “pobres reales”.
 
“El Espíritu del Señor está sobre mí, Él me ha ungido para traer la Buena Nueva a los pobres”.
 
La Buena Nueva que Jesús trae es precisamente la que esperaba el pueblo, que vivía, en su propia carne, la marginación, discriminación y la opresión. Es para este mundo de los que sufren todo tipo de pobreza. Es la Buena Nueva, que Cristo viene a establecer, el Reino de justicia, de amor y fraternidad solidaria. Y las señales de esta venida son muy claras, que motivan la respuesta de Jesús, a los enviados del Bautista: “Vayan a contarle a Juan lo que han visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son purificados, los sordos oyen, los muertos resucitan, se anuncia la Buena Nueva a los pobres” (Lc 7, 22 – 23).
 
La Buena Nueva, significa, que Jesús le da a los pobres y oprimidos la esperanza real de salir de sus opresiones, servidumbres, esperanza real de liberarse.
 
Referente a lo mismo:
 
“Ese pueblo agobiado por el pecado personal y el dolor, esperaba la liberación que Jesús promete. En medio de ese pueblo, Jesús anuncia: ‘Se ha cumplido el tiempo; el Reino de Dios está cercano; conviértanse y crean en el Evangelio’ (Mc 1, 15). Jesús, ungido por el Espíritu Santo para anunciar el Evangelio a los pobres, para proclamar la libertad a los cautivos, la recuperación de la vista a los ciegos y la libertad a los oprimidos nos ha entregado en las Bienaventuranzas y el Sermón de la Montaña la gran proclamación de la nueva ley del Reino de Dios” (Puebla 190).
 
“A la palabras Jesús unió los hechos: acciones maravillosas y actitudes sorprendentes que muestran que El Reino anunciado ya está presente, que Él es el signo eficaz de la nueva presencia de Dios en la historia, que es el portador del poder transformante de Dios, que su presencia desenmascara al maligno, que el amor de Dios redime al mundo y alborea ya un hombre nuevo en un mundo nuevo” (Puebla 191).
 
“La opción preferencial por los pobres tiene como objetivo el anuncio de Cristo Salvador que los iluminará sobre su dignidad, los ayudará en sus esfuerzos de liberación de todas las carencias y los llevará a la comunión con el Padre y los hermanos, mediante la vivencia de la pobreza evangélica. ‘Jesucristo vino a compartir nuestra condición humana con sus sufrimientos, sus dificultades, su muerte. Antes de transformar la existencia cotidiana, Él supo hablar al corazón de los pobres, liberarlos del pecado, abrir sus ojos a un horizonte de luz y colmarlos de alegría y esperanza. Lo mismo hace hoy Jesucristo. Está presente en vuestras Iglesias, en vuestras familias, en vuestros corazones’ (Juan Pablo II, AAS 71 p. 244)” (Puebla 1153).
 
También, diremos con Mateo, que la Buena Nueva, es para los pobres de espíritu. Es una disposición de alma y corazón para recibir el Evangelio: ser pobre de alma y corazón. El que no tiene esta disposición nunca entenderá la opción preferencial por los “pobres reales”, y seguirá creyendo que todo depende de la meritocracia, tan propia de la economía neoliberal. Economía y sistema, que para bajar el perfil a los “pobres reales abusados”, los llama “vulnerables”.
 
Se trata de desprendimiento, entrega y compromiso de amor, expresado en el servicio de los pobres y sufrientes.
 
La Buena Nueva puede convertir a pobres y ricos, a condición de que entren en esta pobreza de espíritu proclamada por Jesús en las Bienaventuranzas.
 
“Para el cristianismo, el término ‘pobreza’ no es solamente expresión de privación y marginación de las que debamos liberarnos. Designa también un modelo de vida que ya aflora en el Antiguo Testamento en el tipo de los ‘pobres de Yahvé’ y vivido y proclamado por Jesús como Bienaventuranza. San Pablo concretó esta enseñanza diciendo que la actitud del cristiano debe ser la del que usa de los bienes de este mundo (cuyas estructuras son transitorias) sin absolutizarlas, pues son solo medios para llegar al Reino. Este modelo de vida pobre se exige en el Evangelio a todos los creyentes en Cristo y por eso podemos llamarlo ‘pobreza evangélica’” (Puebla 1148).
 
La Buena Nueva de Jesús nos libera de toda servidumbre: de servidumbres interiores, de nuestros pecados, que nos enceguecen, poniéndonos egoístas ante el clamor de los “pobres reales”. Pero, también la Buena Nueva nos libera de servidumbres externas, las que nos deshumanizan y nos dificultan vivir el ideal evangélico. Estas servidumbres externas son la injusticia social, la miseria, las opresiones, la idolatría del dinero y del poder y la idolatría del sexo.
 
Entonces se trata de una Buena nueva que busca una liberación integral. Y Jesús es esa Buena Nueva.
Pero, quiero concluir, con algo que siempre se nos pregunta: ¿Por qué esta Buena Nueva proclamada por Jesús no se ha cumplido o no se está cumpliendo? Siempre hay pobres y oprimidos víctimas de injusticias, y no hay más fraternidad solidaria, hay pecados y servidumbres, hay religiosos sin “pobreza evangélica” hay una Iglesia siempre criticada como rica y poderosa.
 
Preguntarnos sobre esto es preguntarnos por la eficacia del cristianismo. Cristo no vino a hacerlo todo, ni menos a hacerlo solo. Él vino a restablecer el Reino de Dios, pero sólo hizo una inauguración, dejándonos a nosotros el trabajo de realizar y construir el Reino. Jesús nos necesita y nos ha elegido como constructores del Reino, desde ya, aquí y ahora.
 
Constatar las injusticias y el “pecado social”, es constatar que existen realmente en nuestro mundo, y nos debe llevar a reconocer que hemos hecho mal el trabajo encomendado; constatar la falta de fraternidad y el egoísmo, es constatar que los cristianos no estamos irradiando ni promoviendo amor y fraternidad.
 
Esta pregunta y esta falta de respuesta, en nuestros días, nos corresponde una responsabilidad a todos en la Iglesia: sacerdotes, religiosos (as), laicos y jerarquía.
 
Para no quedarnos en palabras solas, como el “padre Gatica que predica y no practica”, debemos convertirnos radicalmente: debemos vivir, realizar y hacer obras, la Buena Nueva: vivir como Jesús.
Los pobres no pueden esperar.
 
Eugenio Pizarro Poblete

viernes, enero 25, 2013

LA DEFENSA DEL POBRE

Asumir la causa del pobre es siempre un gran riesgo. Quien lo intenta debe ser consciente de que pone en juego su vida misma, como ha quedado evidenciado en la lista innumerable de personas que han muerto defendiendo los derechos humanos.


Asumir la causa del pobre es tocar los intereses poderosos de aquellos que se han enriquecido abusando de los demás y sumiéndolos en esa situación lastimera. El hombre no es capaz de ver por sí mismo cuando explota las necesidades de los demás para sacar un provecho efímero para sí mismo.
 
Debido a la confusión moral que impera en la mente y en el corazón del hombre egoísta, se ha perdido toda capacidad de ver aquello que más profundamente puede agraviar la dignidad del ser humano, quien ha recibido de su Hacedor un status propio e intocable.

Defender a alguien supone que ha habido un agresor que ha traspasado la frontera de aquel espacio que todo ser humano necesita para poder vivir y actuar de acuerdo a su vocación libre y trascendente. Defender a otra persona significa que ésta no tiene ya la fuerza para protegerse ante los demás; defender a una persona nos habla de injusticias, de abusos, de lesiones a sus derechos, de una situación en la que no prevalece el derecho y la ley.

Difícilmente encontramos un período en la historia del mundo en el que no exista la violencia como expresión fácil para resolver los problemas humanos.

La violencia, el ataque, el querer eliminar a los demás, es el resultado natural del fracaso del entendimiento como único medio para resolver las dificultades. Pero al mismo tiempo, a lo largo de la historia, nunca dejaremos de encontrar personas que han intentado enseñarnos que no es agrediendo ni destruyendo cómo el hombre puede salir delante de sus problemas interpersonales. ¿Habrá alguien que piense que después de la violencia y destrucción que está teniendo lugar en la guerra contra Afganistán, reinará la paz y la concordia entre los pueblos? Ciertamente no. La paz entre los hombres nunca será fruto de la venganza, de la injusticia, del odio, sino del perdón, del amor y de las condiciones justas. Esta forma de proceder es también parte de la confusión moral que el hombre padece.

Jesús de Nazareth y, guiados por Él, muchísimos otros hombres y mujeres, han comprendido que el único camino válido para lograr evitar el enfrentamiento, la agresión y la violencia, es la educación del corazón. Debemos cultivar todo lo que es noble, justo, positivo. Es decir, debemos tratar de fincar nuestras relaciones no sobre el dominio, la injusticia, el poder, sino únicamente sobre el amor y la justicia.

Pero, mientras exista el desorden causado por el egoísmo y la voracidad de unos contra otros, se necesitan defensores de la vida y de los derechos de los más humildes, de quienes no tienen voz ni forma de hacerse oír. El precio que se paga muchas veces, el de la propia vida, indica la autenticidad de quienes se ponen del lado de los débiles y la gravedad de la falta cometida por quienes conculcan la dignidad de la persona.
 
Raúl Ventura Navarro

viernes, enero 18, 2013

Mural de los Pueblos Latinoamericanos


Mural emplazado en la Catedral de Riobamba, Ecuador.


“Con Proaño compartíamos como hermanos las angustias, esperanzas y la fuerza de la oración y hacía tiempo que le había prometido hacer un mural para la Catedral de Riobamba que representa al Cristo de Poncho, a las comunidades indígenas, profetas y mártires de nuestro tiempo, como Monseñor Romero, el Cardenal Arns, Don Helder Cámara, Pedro Casaldáglia, entre otros y la casa de la Santa Cruz en Riobamba. El Cristo está en la Cruz, pero no está crucificado, es el Cristo de la Esperanza en los pueblos.”


Adolfo Pérez Esquivel
 
Llegar a ser la voz de los humildes, descubrir la injusticia y la maldad, denunciar al injusto y al malvado.
 
 
 
Compartir los peligros en la lucha por vivir en justicia y libertad, arriesgando en amor hasta la vida.
 
 
 
Cristo Indio, Cristo del Poncho. Entregar por amor hasta la vida es la prueba mayor de la amistad, es vivir y morir con Jesucristo.
 
 

martes, diciembre 04, 2012

Haz de mi Señor un instrumento de tu paz

"¡Estoy hecho un lío, Señor! (¿Me oyes? ¿Estás ahí? ¿Existes?)... No me entiendo. No me sé.

¡Con lo fácil que sería ser como todo el mundo, seguir el camino normal, tener más de un par de zapatos y, de vez en cuando, celebrar un cumpleaños...!

Pero desde el día que tuve el coraje de decirme a mí mismo que no creía en lo que estaba haciendo, todo se me tambalea; mi fortaleza está casi derruída, como esta iglesia. Ya no sé en lo que creo ni lo que quiero hacer.

¿Por qué no dejar que todo siga adelante, decir las mismas mentiras que nos repetimos unos a otros, poner mis alegrías en conseguir de vez en cuando el último CD del artista de moda...?

Ahora ya es imposible. Aunque quisiera ya no podría engañarme otra vez. Y aquí estoy yo hoy, que quiero vivir a tope y no a sorbos... y ni siquiera sé por donde empezar...

Estoy hecho un lío, Dios. Y tú, ¿me oyes? ¿existes?

Tú eres el dios de mi niñez. El dios de las primeras mentiras; el "dios te ve" que justificaba tanta ley hipócrita de los mayores; el dios que estaba contento si yo me fastidiaba y que lloraba cuando me masturbaba... (bueno, cuando menos eso me dijeron).

El dios que justifica las guerras, que sanciona las injusticias
sociales, que enseña la sumisión, el acatamiento; que amenaza con la condenación eterna si te atreves a pensar por ti mismo... El dios de una Iglesia que emplea sus mejores energías en ver cómo seguir manteniéndose en el poder; el dios en quien no puede creer nadie medianamente inteligente al llegar a cierta edad... ¡Yo, como aquel señor, no soy ateo: solamente pido cosas dignas de creerse!

Pero tú eres también el Dios que salva el sentido de todo lo que existe: desde el humilde tronquito con una sola hoja hasta los trillones de estrellas regadas como un chorro de leche por los firmamentos perdidos.

Tú eres el Dios existente sin que nadie pruebe tu existencia. Tú no eres un político interesado en aumentar el número de votos, ni te aterroriza, como a las iglesias, que disminuya el número de creyentes, porque para ti lo de creyentes o ateos es algo secundario: todos somos hijos predilectos tuyos, carne de tu carne viva de Creador, hermosas criaturas pensadas una a una desde mucho antes de que el Universo estallase de alegría una mañana, borracho de vida.

En ti creemos los hombres cuando nos sentimos vivos y a ti te estamos viendo cuando vemos el latido de la vida todo alrededor.

Tú hiciste al perro que me mira con ojos candorosos preguntándome si lo voy a sacar a la calle; tú inventaste la lluvia que mansamente cae sobre los tejados de tejas rojas; tuya fue la idea de hacer crecer flores allí donde nadie llegará nunca a verlas, sólo por el gusto de que la belleza fuera gratuita.

De ti, Dios, tenemos semejanza cuando la madre sale corriendo para evitar que su hijito cruce solo la carretera; de ti cuando el hombre, después de un día agotador de trabajo, encuentra a los amigos en el
bar; de ti cuando en la calle la prostituta te agradece que le des fuego, sin repugnancia y sin lástima paternalista...

¿Qué importa que unos te llamen Dios y a otros simplemente se les llenen los ojos de lágrimas? Aunque para muchos tú no existas, todo lo bueno se parece a ti.

Estoy hecho un lío, Dios. ¿qué tengo qué hacer para no desperdiciarme? ¿Por dónde diablos se va a la gran alegría? No es el momento de seguir preguntándome si existes tú, sino de decidir cómo voy a existir yo.

"PADRE" te llamaba Jesús de Nazareth, que pasó por la vida haciendo el bien. Hasta que le exprimieron la vida cuando apenas empezaba a ser hombre. Todo por decirles a los poderosos, a los que deciden lo que
está bien y lo que está mal, que lo suyo estaba mal. Unos pescadores, un empleado de banca y unas cuantas mujeres menuditas le quisieron hasta el grito y la persecución. Porque se quitaba del sueño para andar curando gente, animando a los derrotados y llenando las tardes de paz y de esperanzas buenas.

EL era feliz así. ¿por qué? ¿qué tenía de grande su vida corta, rodeado de la escoria y la podredumbre de un rincón del mundo donde ni siquiera llegaban los periódicos? ¿Quién le pinchó en las venas esa locura de vivir abriendo nuevos mercados al amor? ¿Es que a la cumbre de la vida se llega yendo hacia abajo?

Jesús responde que aprovecha la vida quien pone manos a la obra para que haya vida en abundancia; quien no deja pobre con miseria ni enfermo con dolor ni doliente sin cariño. Que se vive en plenitud cuando se dedica la vida a producir vida (como el humilde asno que saca todo el día cubos de agua con la noria) y luego dejarlo todo más vivo cuando ya tú terminas....

Creer en ti no significa saberse el credo, sino pasar haciendo el bien. Ser cristiano significa hacerlo todo nuevo.

Que así sea en mí. Que esta sea mi locura. Yo engancharé mi vida a la tuya, como la manguera a la fuente y plantaré en mis entrañas la semilla de tu inmortalidad.



Haz de mí, Señor, un creador de cosas vivas;
haz de mí, Señor, un instrumento de tu paz.
Que donde haya odio, ponga yo amor;
donde haya ofensa, ponga perdón;
donde haya discordia, ponga unión;
donde haya error, ponga verdad;
donde haya duda, ponga confianza;
donde haya desesperación, ponga esperanza;
donde haya tinieblas, ponga luz,
y donde haya tristeza, ponga yo alegría.



Haz, en fin, Señor, que no me empeñe tanto en ser consolado, como en consolar;
en ser comprendido, como en comprender;
en ser amado, como en amar.
Porque dando es como se recibe,
olvidando es como se encuentra,
perdonando se es perdonado

y muriendo se resucita a la vida que no conoce fin.


Así rezó Francisco, el buenagente. Y cuando ya era casi de noche, cuando el silencio reposaba ya sobre cada piedra de aquella iglesita casi destruida el crucifijo de San Damián habló a Francisco y le dijo:

Francisco, ve y repara mi Iglesia, que como ves, amenaza ruina."

de "Oracion en San Damiano", del libro Francisco el Buenagente, de Cortés.